Es muy poco lo que se sabe del máximo poeta del siglo XIV: nació en Alcalá  de Henares, desempeñó el cargo de arcipreste de Hita y, si es cierta la interpretación que se hace de algunos versos suyos, estuvo preso trece años por orden del arzobispo de Toledo.

 

Juan Ruiz fue el autor de una de las obras más importantes de la literatura medieval: el "Libro de Buen Amor". En realidad, la obra carecía de título y éste le fue dado por Menéndez Pidal. Consta de más de 1.500 estrofas caracterizadas por su variedad. Es un relato autobiográfico de quince aventuras amorosas a través de las cuales se satiriza la sociedad de la época.

El "Libro de Buen Amor" presenta un estilo jovial y desenfadado; una gran variedad, tanto en las estrofas como en los temas (mezcla lo religioso con lo profano). Entre las estrofas predomina la cuaderna vía en alejandrinos (7+7), pero a veces la construye con versos octonarios (8+8).

Pese a pertenecer al Mester de Clerecía, recoge las influencias de la lírica juglaresca, sobre todo la frescura de los dichos populares.

El personaje de la Trotaconventos es un precursor directo de la Celestina.

490    Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar;

al torpe hace discreto y hombre de respetar,

hace correr al cojo, al mudo le hace hablar;

el que no tiene manos, bien lo quiere tomar".

491    A un hombre necio y rudo labrador

dineros le convierten en hidalgo doctor;

cuanto más rico es uno, más grande es su valor,

quien no tiene dineros no es de sí señor.

492    Si tuvieres dinero, tendrás consolación,

placeres y alegrías y del Papa ración,

comprarás paraíso, ganarás la salvación:

donde hay mucho dinero hay mucha bendición.

494    Creaba los priores, los obispos, abades,

arzobispos, doctores, patriarcas, potestades;

a los clérigos necios dábales dignidades,

de verdad hace mentiras; de mentiras, verdades.

495    Hacía muchos clérigos y muchos ordenados,

muchos monjes y monjas, religiosos sagrados,

el dinero les daba por bien examinados:

a los pobres les decían que no eran ilustrados.

503    Yo he visto a muchos monjes en sus predicaciones

denostar al dinero y a las sus tentaciones,

pero, al fin, por dinero otorgan los perdones,

absuelven los ayunos y ofrecen oraciones.

505    Dicen frailes y clérigos que aman a Dios a servir,

más si huelen que el rico está para morir

y oyen que su dinero empieza a retiñir,

por quién ha de cogerlo empiezan a reñir.

RUIZ, Juan

Libro de Buen Amor

Versión moderna de María Brey Mariño