Exponemos aquí algunos casos de simbiosis entre el arte y la filosofía. A veces es el arte el que abre nuevas vías al pensamiento y, a veces, ocurre a la inversa, y son los pensadores los que se adelantan a las visiones del artista.
René Magritte: Esto no es una pipa
Michel Foucault: Esto no es una pipa. Ensayo sobre Magritte.
El Bosco: El jardín de las delicias
Ernst Jünger: Radiaciones. Diarios de la Segunda Guerra Mundial.
Alberto Durero: El caballero, la muerte y el diablo
Leonardo Sciascia: El caballero y la muerte
Diego Velázquez: Las meninas
Michel Foucault: Las palabras y las cosas