Filosofía
Unidades Didácticas

Interacción entre Ciencia, Tecnología y Sociedad: Un caso histórico a título de ejemplo:
Ciencia, tecnología y sociedad en la España del siglo XVIII.

José Segovia Pérez
Catedrático de enseñanza Secundaria
miembro del Núcleo de especialización de Ciencias Sociales del Centro de Profesores y Recursos de Majadahonda (Madrid)


Justificación de la propuesta

Las relaciones e interacción entre Ciencia, Tecnología y Sociedad: importancia actual.

El avance de la ciencia ha ido acompañado de un paralelo proceso de progreso técnico e industrial. De hecho, sin investigación no hay progreso técnico y sin progreso técnico no hay investigación. La ciencia y la técnica se han convertido en dos nuevas fuentes de plusvalía frente al trabajo asalariado que reconocía Marx como única fuente . Es ahora cuando se ve cada vez más clara la vinculación de los valores burgueses y capitalistas como originantes e inspiradores de la revolución científica, industrial y política en los siglos XVII y XVIII; lo que hoy se vive en el siglo XX es una acentuación y mutua interdependencia de las relaciones entre ciencia y capitalismo.

Hasta hace pocos años se ha tenido como lugar común en la investigación científica, que ésta es "pura lógica", y nada más. Las teorías y leyes científicas son meros procesos deductivos racionales, sin influencia de lo demás, es decir, con independencia de las personas concretas, grupos sociales o épocas históricas.
Si se redujese la investigación científica al mero contexto lógico quedarían por explicar multitud de acontecimientos científicos a lo largo de la historia humana. Por ejemplo: es discutible que un hombre adusto, antipático y propenso a la depresión como Newton, hubiese trabajado igual en un lugar luminoso, polémico y peligroso para la heterodoxia como la Italia del siglo XVII, donde Giordano Bruno fue quemado en una hoguera de la Inquisición, por afirmar la existencia de muchos sistemas solares como el nuestro, o donde Galileo tuvo que retractarse de su heliocentrismo por contradecir la lectura literal de la Biblia.
Igualmente hubiese encontrado dificultades en la Ginebra protestante de Calvino, donde el médico español Miguel Servet fue también incinerado por atreverse a decir que existe una circulación periférica de la sangre, mientras que el inglés Harvey no fue molestado por descubrir la circulación central. Igualmente quedarían por explicar fenómenos como el por qué de que haya que esperar al siglo XX para que Einstein descubra la teoría de la relatividad, por qué se produjo la revolución científica en Europa en el siglo XVII y la revolución industrial en el siglo XVIII, y no antes; por qué la ciencia moderna no adquiere en España el mismo auge que en Europa cuando España había sido la primera potencia científica hasta el siglo XV, etcétera.

El presente trabajo pretende presentar una guía de trabajo para abordar la situación de la sociedad española en el periodo ilustrado y llegar a entender las peculiares vicisitudes de la ciencia moderna y de la revolución industrial en nuestro país.

La perspectiva teórica que se adopta es la de analizar la sociedad española de ese momento como una formación social típica, un sistema en el que la base social que en Europa propicia la aparición de la ciencia moderna y de la revolución industrial, la burguesía, es demasiado débil en nuestro país para propiciar un movimiento similar.

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Áreas y disciplinas que podrían utilizar el material aquí presentado

Tecnología del 2º ciclo de ESO, Ciencias Sociales de 4º de ESO, Filosofía de Bachillerato, Ciencias Naturales, Física y Química, alguna de las materias de Formación y orientación laboral y, por o, la propia materia de Ciencia, Tecnología y Sociedad que recomendamos impartir en el segundo curso del nuevo bachillerato.

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Fuentes Utilizadas

La base del material está extraída del libro del propio autor España en el pensamiento ilustrado, editorial Bruño, Madrid, 1991, citado en la bibliografía final y en cada texto seleccionado.

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Estructura y contenido de estas páginas

En la actual perspectiva, fundamentar el aprendizaje en la acumulación de conocimientos es un error, porque no se poseerán todos y pronto quedarán desfasados.
La capacidad de producción de información de la sociedad es mucho mayor que la capacidad de procesamiento de esa misma información por parte de un ciudadano. Informar es cada vez más enseñar a seleccionar la información que se produce y a utilizarla de modo eficaz y eficiente en las condiciones y situaciones en que se la necesite.

En la educación obligatoria debe darse prioridad a los contenidos procedimentales y actitudinales sobre los meramente conceptuales. Es decir, en el Proyecto Curricular los contenidos de procedimientos y actitudes deben ser mucho más fuertes que los de conceptos y de información conceptual. Después debe darse mayor preferencia a los conceptos generales sobre otros conceptos. La preferencia la deberían tener los conceptos o estructuras conceptuales que son transferibles desde unas zonas del saber a otras.

"El grado en el que nuestra sociedad está cambiando, debido a la acción de la ciencia, la tecnología de la comunicación y la informática, se puede apreciar desde múltiples puntos de vista.
Fijémonos, por ejemplo, en cómo ha variado la fuerza de trabajo en Estados Unidos durante el último siglo. En 1870, el empleo en agricultura, manufactura e información correspondía, respectivamente, al 40, 30 y al 5 % del total de la población trabajadora.
En 1970, estos mismos campos ocupaban el 4, el 30 y el 45 %. Este cambio se aceleró en especial después de la Segunda Guerra Mundial y ha alterado prácticamente todos los aspectos de la vida de una parte importante de la humanidad.
Nuestra capacidad de generar, manipular, transmitir, almacenar y recuperar cantidades increíbles de información ha crecido exponencialmente durante los últimos treinta anos. Y seguirá creciendo: descubrimientos físicos de los últimos años (pulsos de femtosegundos [1 femtosg. = 10 -15 seg.] solitones, radiación comprimida - squeezed -) servirán para que continúe aumentando radicalmente la capacidad de transmisión de los sistemas informáticos.
Los pulsos de femtosegundos, producidos por primera vez en los laboratorios Bell en 1981, pueden transportar en principio 1014 bits (unidades) de información por segundo en un canal de fibra óptica, algo así como toda la información contenida en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. No es extraño, por consiguiente, que en ocasiones se hable de la Era de la Información" .

Los procedimientos son los aprendizajes que nos ayudan a representar adecuadamente el medio, nos ayudan a planificar la acción y a ejecutarla debidamente. "Un procedimiento es un conjunto de acciones ordenadas, orientadas a la consecución de una meta" .

Los contenidos de la educación, es decir, los elementos a través de los cuales nos "apropiamos" la realidad suelen clasificarse en tres grupos: contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales.

Los procedimientos son una estrategia de aproximación a la realidad; los conceptos propician la captación (apropiación intelectual) de la realidad; las actitudes propician nuestra conducta (tendencia a la acción) ante esa realidad con multitud de fines.

Debe quedar claro que el proceso de enseñanza - aprendizaje se lleva a cabo para conseguir una intenciones educativas que se expresan a través de los objetivos generales de cada etapa.
Dichos objetivos generales designan capacidades que los alumnos deben adquirir, desarrollar o completar y ello debe hacerse a través de los llamados "contenidos de la educación".
Entre estas tres clases de contenidos no existe jerarquía, pues ninguno de ellos es explicable sin los otros.
En efecto, no puede adquirirse un concepto sin una determinada estrategia intelectual; no hay procedimiento que se establezca si no es con el objeto de adquirir determinado conocimiento conceptual; no hay actividad humana que no vaya determinada a la acción, es decir, a la conducta y que, por tanto, no propicie una actitud.

Parafraseando a Kant, debemos afirmar que los conceptos sin procedimientos son ciegos y que los procedimientos sin conceptos son vacíos. Queda, por tanto, como una polémica mal planteada la que algunas personas sugieren cuando afirman que incidir tanto en los procedimientos sólo puede hacerse a cambio de rebajar los contenidos conceptuales, lo cual significa, a su vez, una rebaja en la calidad de la educación; vana cuestión. Por poner un ejemplo, no se puede aumentar o disminuir el número de libros leído en un curso (contenidos conceptuales), si no se sabe leer (procedimiento); y viceversa: de nada sirve saber leer (procedimiento ), si no se aplica dicho procedimiento al aprendizaje de conceptos ( en este caso, leer determinados libros).

Es obvio que la distinción entre las tres clases de contenidos tiene mucho de convencional, como toda clasificación, pero sin que compliquemos demasiado las cosas cuando tengamos que hacer un proyecto curricular o una programación, tal distinción constituye un buen instrumento de análisis, amén de que corresponde a operaciones que muchas veces son fácilmente distinguibles unas de otras y facilitan la tarea de enseñanza y la de aprendizaje.

Volviendo al campo concreto de los procedimientos cabe afirmar que trabajar los procedimientos significa, en definitiva, desvelar la capacidad de saber hacer, de saber actuar de manera eficaz. Un procedimiento nos indica qué hacer, cómo hacer y para qué hacer.

Sobre la base de las afirmaciones anteriores se pretende ofrecer aquí un conjunto de materiales que puedan servir para la elaboración de alguna unidad didáctica; pero, dentro de la mayor o menor complejidad técnica que suponga hacer unidades didácticas, lo que aquí presentamos se limita a ser un guión estructurado y orientado de los contenidos conceptuales que se pueden manejar para esta cuestión, un conjunto de textos seleccionados de autores españoles del siglo XVIII que puede servir de base al trabajo de los alumnos y un breve conjunto de actividades diseñadas con el mismo objetivo de servir de pauta para el trabajo de los alumnos.

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Contenidos conceptuales

1. El siglo XVIII en Europa
1.1. consolidación y divulgación de la ciencia moderna
1.2. consolidación de la burguesía a partir de la crisis de la conciencia europea, 1680 - 1715.
1.3. el siglo se abre con la publicación de la Óptica de Newton y se cierra con la revolución francesa y la consolidación de la 1ª fase de la revolución industrial entre 1780 y 1790.
1.4. el final de siglo XVII se encuentra configurado por:
1.4.1. un instrumento nuevo de conocimiento: la ciencia moderna
1.4.2. un nuevo sistema político que sustituye al Antiguo Régimen y que encuentra su soporte en el Tractatus Theologico - politicus de Spinoza y en el Tratado de las dos formas de gobierno de Locke.
1.4.3. un nuevo instrumento de producción: la revolución industrial.
1.5. la fase intermedia del siglo, el pleno siglo XVIII es el siglo de la Ilustración, el siglo de Kant (1724 - 1804).
1.6. La Ilustración.

"La ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad. La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la ayuda de otro. Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por sí mismo de ella sin la tutela de otro. ¡Sapere aude!, ¡Ten el valor de servirte de tu propia razón!: he aquí el lema de la ilustración"

. La ilustración es la expresión del pacto tácito entre la burguesía ascendente y el Antiguo Régimen ( el altar y el trono).

1.6.1. Características.

  • ideal de la razón: los límites del conocimiento humano: Descartes, Hume y Kant.
  • espíritu reformista
  • racionalización administrativa
  • reformas en la educación: las "ciencias útiles"
  • creación de códigos jurídicos
  • reforma económica: desamortización y desvinculación.
  • desarrollo industrial
  • reforma fiscal
  • ideología de progreso.

1.6.2. La Enciclopedia como expresión de la ilustración:

  • "para cambiar la manera común de pensar" (Diderot).
  • espíritu "sistemático", no de sistema.
  • compendio del pensamiento progresista político
  • social, científico y técnico.

1.6.3. La segunda Enciclopedia: La Enciclopedia Metódica de Panckoucke (1782 - 1793). La sección de Geografía moderna y el artículo "España" de Masson de Morvilliers.

El siglo XVIII culmina un proceso de transformación iniciado en el siglo XV, pero es, con todo, un siglo en el que el progreso material, con ser importante, cede el paso al progreso de las ideas:

"Podríamos ir, por supuesto, a Ferney, a casa de Voltaire - nada cuesta una ficción- y mantener sin grandes sorpresas una larga conversación con él
. En el plano de las ideas, los hombres del siglo XVIII son nuestros contemporáneos; su mente, sus pasiones permanecen suficientemente cercanas a nosotros como para que no nos sintamos demasiado desorientados.
Pero si el maestro de Ferney nos retuviera unos días en su casa, todos los detalles de la vida cotidiana, incluso su forma de cuidarse, nos sorprenderían grandemente. Surgirían inmensas distancias entre él y nosotros: la iluminación nocturna, la calefacción, los transportes, las comidas, las enfermedades, los medicamentos...
Es necesario, por tanto, desprenderse de una vez por todas de nuestras realidades ambientales, para hacer, de forma adecuada, ese viaje a contracorriente de los siglos, para encontrar las reglas que han encerrado al mundo, durante demasiado tiempo en una estabilidad bastante inexplicable, si se piensa en la fantástica mutación que iba a producirse".

Esa mutación fantástica hacia el progreso material es, justamente, la revolución industrial que comienza a fines del siglo XVIII.

2. El siglo XVIII en España.

2.1. España al margen de los fenómenos más importantes del siglo XVIII: la revolución inglesa de 1688, la revolución científica, la Constitución americana, la revolución industrial, etc.

2.2. características de la ilustración española: escasa implantación social, minoritaria, moderada, no revolucionaria, tradicionalista.

2.2.1. propósitos de la ilustración española:

  • fomentar las ciencia útiles y sus aplicaciones técnicas.
  • reformar las estructuras sociales del país.
  • fomentar la cultura y educación populares, la economía y el progreso de la agricultura.

Todo ello se resume en un asunto central, el llamado "Tema de España": ¿cuál es la realidad de España?, ¿por qué su atraso?. ¿ qué remedios se pueden poner?. [un episodio de esta reflexión es la llamada "polémica de la ciencia española" surgida a partir del artículo de Masson de Morvilliers en la Enciclopedia metódica de Panckoucke].

2.2.2. medios para lograr sus propósitos.

  • fomentar los viajes al extranjero (tipología del viaje ilustrado)
  • traer científicos extranjeros a España
  • suprimir la censura de libros
  • crear instituciones culturales al margen de la Universidad, sobre todo, las Reales Sociedades Económicas de Amigos del País.
  • algunas publicaciones, sobre todo el Informe de la ley agraria (1795) de Jovellanos y los Discursos (1774) de Campomanes.
  • la incipiente prensa periódica.
  • el liberalismo y el fisiocratismo como doctrinas económicas básicas, de ahí la lucha contra el mercantilismo proteccionista y contra la amortización y vinculación de la tierra: el problema agrario es el que atrae más interés de los ilustrados.
  • El Informe de Jovellanos se convierte en el programa del liberalismo progresista de las Cortes de Cádiz y del siglo XIX

2.2.3. contexto social en el que se mueve la ilustración española

  • ignorancia, superstición y pasividad del pueblo.
  • resistencia a las "novedades" ("líbrenos Dios de la funesta manía de pensar").
  • resistencia a la penetración de la ciencia moderna y fidelidad a la escolástica (Feijóo: "ser antiaristotélico es tener vocación de mártir").
  • vigencia del pensamiento reaccionario.
  • la llegada de la revolución francesa acentuará estos sentimientos y el aislamiento será total ("salimos de Francia en el siglo XVIII y entramos en España en el siglo X").
  • debilidad de la nueva clase social, la burguesía, que sirve de soporte a los nuevos movimientos europeos.
  • las causas de esa debilidad.

2.2.4. las generaciones de ilustrados.

La primera generación toma conciencia de la situación; abarca el primer tercio de siglo y hereda el espíritu de los "novatores" de fines del siglo anterior. Feijoo, Torres Villarroel, Mayáns, etc.
La segunda generación abarca los reinados de Fernando VI y Carlos III; es la generación de Luzán, Isla, etc.; es la que prepara el terreno para la tercera generación, la de Campomanes, que pretende la reconstrucción del país con los proyectos más típicos del despotismo ilustrado, mientras la 4ª generación, la de Jovellanos asiste al derrumbe del proyecto con la llegada de la revolución francesa y la entrada en un período de reaccionarismo feroz representado, por ejemplo, por Olavide ("El evangelio en triunfo"), siendo minoritaria la corriente que, al estilo de Quintana, prepara el terreno al liberalismo del XIX.

2.2.5. la Universidad española en el siglo XVIII.

languidez de la vida universitaria a pesar del intento reformista de 1771: el testimonio de Torres Villarroel y Blanco White.

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