| 3- Regulación parcial de la estructura viaria (1561 - 1625) |
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| Anteriormente habíamos visto como una de las características de la ciudad preindustrial fue la realización de ciertas actuaciones tendentes a establecer en las ciudades plazas regulares y abiertas, así como calles rectas y amplias que facilitaran el tránsito a peatones y carruajes. | |||
| 3.1- Reformas en el antiguo recinto medieval | |||
| En el caso madrileño estas actuaciones comenzaron durante el reinado de Felipe II aunque fueron parciales y poco numerosas. Así, la estructura viaria del recinto medieval apenas cambió durante toda la Edad Moderna, dándose únicamente algunas actuaciones relevantes como la ampliación y regulación de la calle Segovia, la calle Mayor, y la Plaza Mayor. | |||
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a) La calle Segovia y la calle Mayor.
En cuanto a la calle Segovia, surge en 1577 con el nombre de calle Real Nueva (o calle de la Puente) con el propósito de establecer un acceso representativo a la ciudad por el oeste. El acontecimiento que dio pie a esta reforma fue una crecida del río Manzanares que arruinó parte del antiguo Puente de Segovia. Aprovechando la reconstrucción de este puente se realizó en esta zona de la ciudad una operación urbanística de envergadura que dio lugar a la calle de Segovia: una vía ancha, recta y perfectamente nivelada que comunicaba la ciudad con el nuevo Puente de Segovia. Respecto a la Calle Mayor, lo primero que habría que recordar es que al tiempo de instalarse la Corte era la calle más importante de Madrid, tanto desde el punto de vista urbano (era el eje en torno al cual se había estructurado el crecimiento de la ciudad) como simbólico (unía la principal puerta de la ciudad, la del Sol, con la plaza del Alcázar, siendo la utilizada por los reyes para sus entradas oficiales). Así, debido a estas razones, Felipe II consideró su reforma como prioritaria, y ordenó que fuera transformada en una vía más ancha y más recta. Además, se embellecieron sus fachadas, haciéndolas porticadas, y se derribaron algunos molestos obstáculos que dificultaban el paso, como ciertos lienzos de muralla y las puertas de Santa María (1569) y Guadalajara (1580). |
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| Durante el reinado de Felipe II se empezaron a realizar algunas reformas en el trazado medieval de la ciudad, tendentes a eliminar obstáculos y regularizar algunas calles. Una de estas actuaciones fue la regularización de la calle Segovia en 1577, la cual dotó a Madrid de un acceso representativo por el oeste. La calle ha tenido varios nombres a lo largo de su historia; concretamente, en 1656 vemos que se llamaba calle de la Puente. | [D]![]() |
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| b) Plaza Mayor. La reforma surge en el contexto del barroco y del fenómeno de conversión de la ciudad en escenario de poder. Así, Felipe II ordenó que se transformara la antigua plaza del arrabal en una plaza cortesana en la que, además de seguirse celebrando las tradicionales actividades de mercado, sirviera como espacio ideal de representación de la Corte y demás instituciones de la ciudad. | |||
| Durante el reinado de Felipe III se materializa en su totalidad la regularización definitiva de la Plaza Mayor. La obra, que fue encargada al arquitecto Juan Gómez de Mora, se materializó entre 1617 y 1620. En la imagen vemos el proyecto original realizado por Juan Gómez de Mora: una plaza abierta y rectangular de 120 por 90 metros, con fachadas de cinco alturas. | [D]![]() |
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De esta manera, en 1580 se encargó al arquitecto Francisco de Mora una primera ordenación urbana de la plaza consistente en la regulación de las fachadas norte y este. Lo más notable de esta primera reforma fue sin ninguna duda la reforma de la fachada norte, consistente en el derribo de las llamadas «casas de la manzana», y la construcción de una primera Casa de la Panadería, realizada en 1590 por Diego Sillero siguiendo las directrices del anteriormente mencionado Francisco de Mora. Por otra parte, desde el punto de vista arquitectónico, la Casa de la Panadería era una composición simétrica de cuatro alturas y planta baja porticada, rematado el último piso en forma de ático y los laterales coronados por torres angulares. A pesar de esta primera reforma, no va a ser hasta el reinado de Felipe III cuando se materialice en su totalidad la regularización definitiva de la Plaza Mayor. La obra fue encargada al arquitecto Juan Gómez de Mora sobrino del anteriormente mencionado Francisco de Mora. El proyecto fue presentado el 11 de septiembre de 1617 ante el Ayuntamiento, siendo aprobado de inmediato. Las obras se prolongaron durante casi tres años presentando con un coste de 150.000 ducados. En mayo de 1620 fue inaugurada con la celebración de la beatificación de San Isidro. | |||
| Además de lugar de mercado, la nueva Plaza Mayor de Madrid se convirtió en el escenario perfecto para la exaltación de la grandeza de la monarquía y de la iglesia, por lo que será el lugar preferido para la realización de actos oficiales y ceremonias religiosas, como por ejemplo este auto de fe celebrado en 1680 e inmortalizado magistralmente por el pintor Francisco Ricci. | [D]![]() |
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El resultado de la Plaza Mayor de Madrid fue excelente: una plaza rectangular y homogénea tanto en estilo como en la altura de su caserío -excepto la Casa de la Panadería que presentaba una altura inferior-, y con una capacidad para 4.000 habitantes y 50.000 espectadores. Tras la regulación de la Plaza Mayor, Madrid consiguió un recinto urbano lo suficientemente amplio para que pudieran celebrar en su interior los principales actos públicos requeridos por la Corte como Autos de fe, corridas de toros, e incluso ejecuciones. Por último, conviene resaltar que de aquella primera Plaza Mayor realizada por Gómez de Mora no queda absolutamente nada en la actualidad, pues lamentablemente la Plaza ha sido uno de los lugares de Madrid más afectados por el temido fuego. El primer incendio se produjo en 1631, dando lugar a la prohibición de establecer hornos en la plaza, a la vez que eran sustituidas las cubiertas de plomo. El segundo fue en 1672 y arrasó la Casa de la Panadería que había construido Diego Sillero. Posteriormente se encargó su reconstrucción al arquitecto Tomás Román y a los pintores Claudio Coello y José Jiménez Donoso la decoración interior y los frescos de la fachada. Por último, en 1790 se produjo la tercera visita de las llamas arrasando prácticamente toda la plaza excepto la Casa de la Panadería. Francisco Sabatini dirigió los trabajos de extinción y Juan de Villanueva se encargó del proyecto de reconstrucción, rebajando dos alturas las fachadas y concibiéndola como un espacio totalmente cerrado al que se accedía por grandes arcadas. El proceso de reconstrucción y reforma duró hasta 1854 y dirigieron las obras el propio Villanueva hasta el año de su muerte y, posteriormente, sus discípulos Antonio López Aguado y Custodio Moreno. | |||
| La Plaza Mayor de Madrid actual, fue configurada por Juan de Villanueva tras el incendio de 1790. Su reconstrucción duró hasta 1854 siendo culminada por Antonio López Aguado y Custodio Moreno, ambos discípulos de Villanueva. La construcción más antigua de la Plaza es la Casa de la Panadería, construida por Tomás Román tras el incendio de 1672. | [D]![]() |
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En resumen, y con todo lo dicho, vemos como la Plaza Mayor actual tiene construcciones de dos épocas diferentes: la Casa de la Panadería, que es la parte más antigua, pues fue construida por Tomás Román a partir de 1672, y el resto de la Plaza, que procede de la reconstrucción proyectada por Juan de Villanueva después del incendio de 1790. |
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