Los métodos gráficos para el estudio de las funciones
pueden utilizarse de varias formas:
- Una primera fase de estudio de las gráficas directamente
con la calculadora, y la posterior comprobación de los resultados
obtenidos usando métodos numéricos y algebraicos.
- Comenzar con un estudio analítico y posteriormente
realizar una comprobación gráfica.
- Realizar únicamente un estudio gráfico, basado
en las capacidades de la calculadora, en aquellos casos en que los
procedimientos analíticos sean impracticables, muy complejos o estén
fuera de las posibilidades del nivel de los alumnos y alumnas.
La calculadora gráfica es totalmente interactiva,
da rápidamente las respuestas, y los alumnos y alumnas pueden modificar
en todo momento cualquier parámetro que influya en la representación
(rango, escalas, expresión de la función, etc.) ayudándoles a profundizar
en los conceptos implicados en la situación que estén estudiando.
Para terminar este capítulo vamos a comentar algunos
aspectos importantes del currículo para los que las calculadoras gráficas
son un recurso didáctico especialmente útil.