La ciencia se presenta frecuentemente
como un cuerpo altamente organizado de conocimientos: leyes, ecuaciones
matemáticas, definiciones, clasificaciones y hechos empíricos, que
tal como se reflejan en los textos y medios de comunicación contrastan
con la investigación científica real, mucho menos reglada y formal;
esta dicotomía debe estar presente en la enseñanza de las Ciencias:
por un lado es necesario el aprendizaje de la Ciencia estructurada,
que se ha demostrado útil dentro de su entorno de aplicabilidad y que
es aceptada por la comunidad científica, pero además es imprescindible
tanto el aprendizaje de destrezas y procedimientos propios de la investigación
científica, como la adquisición de actitudes y valores que fomenten
la innovación y la revisión crítica de los conocimientos científicos
aceptados.
Hoy en día el ordenador representa
un instrumento destacado en los laboratorios científicos, tanto en
la investigación básica como en la aplicada, no sólo como instrumento
de cálculo sino también como sistema de control y medición. Obviamente
si los ordenadores desempeñan un papel importante en el desarrollo
actual de la Ciencia, también lo deben jugar en su enseñanza.
Ahora bien aún cuando es admitida
universalmente la utilidad del uso de los ordenadores en la enseñanza
de las Ciencias, su traslado al aula y al laboratorio no implica obviamente
un monopolio informático de todas las actividades de aprendizaje, ni
siquiera un efecto positivo automático aún cuando sea inmediata la
correspondencia curricular del programa informático y de los contenidos
de el aprendizaje; al igual que ocurre con todos los medios didácticos
ninguno por sí solo soluciona el problema del aprendizaje escolar,
todos son necesarios, siendo inexcusable para su cabal utilización
didáctica una reflexión sobre el papel que tienen, por sí solos y en
interacción con los restantes medios, en relación con el currículo
y con el aprendizaje escolar.
Partiendo de una consideración del
medio informático en tanto que elemento integrado plenamente dentro
del proceso enseñanza-aprendizaje, y dada la amplia variedad de los
contenidos de los diferentes programas, lo que implica una extraordinaria
versatilidad del ordenador como medio didáctico, su utilización escolar
afectará tanto a la asimilación de los contenidos a nivel cognitivo
y procedimental, como a la metodología didáctica utilizada y a la organización
del grupo de alumnos en el aula.
Los tres requisitos concurrentes
que se consideran necesarios para una correcta utilización didáctica
de un programa informático en un campo de conocimientos dado son :
- adecuación al currículo
- adecuación al nivel de desarrollo del alumnado
- facilidad de manejo
Una característica del ordenador
como medio didáctico dada su rapidez y flexibilidad, es su utilización
para que los alumnos se recreen y desarrollen su intuición científica
y su afán de descubrimiento, estudiando los datos y aproximaciones que
a través de los diversos programas se nos facilitan, de modo que su
profundización conduzca a interesantes conclusiones y a la formulación,
y posterior contraste, de hipótesis, todo este proceso teniendo lugar
en períodos cortos de tiempo, adaptables a la duración de una clase.
Así mismo el ordenador puede
ser un instrumento útil para realizar el diagnóstico de los preconceptos
o ideas previas de los alumnos, facilitando el control que los alumnos
tienen de su propio aprendizaje con la consiguiente motivación que ello
supone por el afán de superarse, lo que sin duda tiene gran importancia
en los procesos de aprendizaje.
Considerando lo anteriormente expuesto
puede afirmarse que una correcta utilización de los medios informáticos
en la escuela contribuye a incrementar dos aspectos fundamentales del
aprendizaje escolar:
- su calidad, su "significatividad"
- su productividad, la relación contenidos /
tiempo