A finales de los años setenta y principios de
los ochenta aparecieron las calculadoras electrónicas y, a pesar
de que algunos docentes fueron reticentes a su introdución en el
aula, en la actualidad se consideran una herramienta más.
Lo cierto es que su uso ha generado más de un
problema, como puede ser la disminución de agilidad en el cálculo
numérico, la pérdida de habilidades en la manipulación de expresiones
algebraicas y trigonométricas.
Sin embargo, el alumno, una vez liberado de
la realización de operaciones reiterativas y tediosas, se ha podido
dedicar a actividades más enriquecedoras intelectualmente, las
cuales le permiten desarrollar otras capacidades como, por ejemplo,
el análisis crítico de resultados.
En la actualidad la calculadora está siendo
sustituida por el ordenador personal que permite trabajar con herramientas
más potentes y gráficas.
Entre esas herramientas se encuentra la Hoja
de Cálculo.
En realidad, una hoja de cálculo es una gran
matriz de datos que permite el tratamiento rápido de éstos a través
de unas pocas normas de sintaxis, así como su representación gráfica.
Las ventajas de la hojas de cálculo respecto
a otras herramientas son:
Manipulación instantánea de grandes volúmenes
de datos.
Programación mediante fórmulas de los pasos
que se siguen en el cálculo.
Cambio instantáneo de datos o parámetros.
Realización de una forma sencilla de cálculos
numéricos avanzados.
Acceso rápido a funciones estadísticas.
Inmediata representación gráfica de datos numéricos.
Utilización de una sintaxis sencilla.
Posibilidad de transferencia de datos y gráficos
a otras herramientas.
Aunque existen en el mercado en la actualidad
numerosas hojas de cálculo, estas ejemplificaciones se han realizado
con el programa WORKS, que está muy extendido en los centros al
ser el que envía el Programa de Nuevas Tecnologías de la Información
y la Comunicación a los centros que participan en el proyecto "Atenea".
Es una hoja muy sencilla, que carece de funciones avanzadas de
cálculo estadístico, sobre todo en el tema de regresiones y de
otras herramientas como optimización, cálculo matricial, pero que,
sin embargo, es muy manejable.
Esta hoja de cálculo, además, requiere pocas
prestaciones al ordenador, es perfectamente compatible con las
restantes herramientas del paquete integrado al que pertenece,
acepta sin dificultad datos extraidos con programas de Laboratorio
asistido por Ordenador (L.A.O.) y, finalmente, permite su exportación
a otras hojas de cálculo más potentes.
Para poderse realizar las experiencias se deberia
disponer:
Un número suficiente de ordenadores (uno por
cada dos alumnos).
Un número de impresoras adecuado a fin de la
impresión no suponga excesiva pérdida de tiempo.
Ordenadores que permitan que los programas bajo
el entorno Windows (3.1 ó 3.11) se ejecuten con cierta rapidez,
es decir, al menos con un procesador 486 y 4Mbytes de RAM.
Un requisito previo para la aplicación de esta
ejemplificación es la conveniencia de que los alumnos posean cierta
destreza en el manejo general del ordenador y de sus periféricos
básicos (teclado y ratón). Además, deberían saber manipular archivos
y directorios (al menos saber guardar, abrir y recuperar
documentos, tanto desde el disco duro como desde disquete). Se
supone, por último, que conocen el entorno Windows y el procesador
de textos que contiene.