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GENERACIÓN
La del realismo crítico urbano, herederos de Alonso de Santos y
Cabal, cuyo empeño es "crear una auténtica dramaturgia
nacional de esta época, a partir del autor dramático de
nuestro tiempo". (Alonso de Santos, 1992: 10).
CONCEPCIÓN
TEATRAL
Un teatro
de compromiso social. Un teatro que exprese un "punto de vista social
y ético, sobre el mundo, en unos momentos vacíos de contenido
en que parece que el mundo teatral es sólo un juego artístico
de escogidos que andan a la búsqueda de posibles nuevas perfecciones
formales". (Alonso de Santos, 1992: 10). Un teatro que no renuncia
a que su mensaje incida socialmente, como testimonio de una necesidad
de transformación: "Más vale que el público
no se dé cuenta de que se le quiere educar. Más vale educarlo
sin querer. Y aún está la posibilidad de dejarse educar
por él". (Moral, 1988). Porque "un éxito frente
a un tipo de público equivale a un fracaso frente a otro"
(Moral, 1988), es imprescindible que el dramaturgo conecte, o quizá
genere su público. En ningún caso se escribe de espaldas
a él. Esto sin que el teatro deje de ser un medio personal de expresión.
Muchas veces, en el baúl genérico de teatro de compromiso,
se olvida que en esta generación teatral el retrato social está
siempre fundido al propio mundo personal de cada autor.Del Moral tiene
clara conciencia de que el teatro no es literatura: "En teatro, la
literatura complementa, pero a veces sustituye el palpitar de la vida.
(En otras cosas pasa igual). Lo primero está bien. Lo segundo...
El último es "rigor mortis"". (Moral, 1988).Aquí
surge el dilema. La escritura teatral huyendo de la literatura no puede
ser más que literatura y para pasar a teatro necesita de un equipo
ajeno al proceso creativo de la escritura. Esta generación, nacida
en un clima experimentalista, una vez conseguida las bases específicas
de su dramaturgia manifiesta un cierto rechazo de experimentaciones formales
en la representación de sus textos: "La puesta en escena es
hija de la obra escrita. Hay varios presuntos padres y una enorme cohorte
de comadronas. Por eso, a veces, cuesta un poco sacarle el parecido".
(Moral, 1988).
PERIODOS
Establece
Del Moral un punto de inflexión en su obra a partir de La mirada...,
un giro hacia formas de mayor pesimismo y de insistencia en soledades
más radicales. Sin duda, los acontecimientos como la guerra del
Golfo (donde las posturas pacifistas fueron ahogadas en una propaganda
nacional belicista) o los de la plaza de Tiananmen, aportaron a esta generación
nuevos datos para el escepticismo o el desengaño.
NÚCLEO
ESTRUCTURAL BÁSICO
"Ignacio
del Moral nos muestra una visión de nuestra sociedad inmediata
y real, una sociedad aparentemente cordial, humana y armónica pero
presidida, realmente, por la injusticia y el terror enmascarado en las
desigualdades más atroces, que sufren a nuestro alrededor unos
seres determinados de carne y hueso". (Alonso de Santos, 1992: 10).
Del Moral presenta sus historias como un fluir de convenciones sin sentido
-responsabilidades adquiridas, imposiciones existenciales- en las que
todos los personajes viven sumergidos. Un adelgazamiento momentáneo
del flujo permite advertir en el interior de esa realidad los verdaderos
aspectos ocultos: el amor no confesado ni a uno mismo (Papis),
la fuerza de la amistad (Oseznos). Después del adelgazamiento
en la que se vislumbra la "inconfesable" realidad oculta, todo
vuelve a la normalidad convencional: los papis quedarán para el
día siguiente; Enrique y Ángel romperán jugando el
oso de peluche y volverán a su casa.
PERSONAJES
Contruidos
con retazos vitales significativos, de muchos desconocemos los datos más
elementales de su vida. Ninguno de los personajes de Del Moral se queda
en el estereotipo: desde su simplicidad constructiva, no hay personajes
lisos, sabidos; aunque no ocultan su su funcionalidad teatral específica
en cada pieza, todos ellos ofrecen a un tiempo razones para ser amados
y para ser despreciados, y, siempre, en todos ellos brilla una luz de
esperanza, por oscura o desesperada que sea su situación. Así,
por ejemplo, en Papis, pese a la inmundicia, el desafecto, la sordidez
de la rutina, en las vidas de los protagonistas queda una leve confianza
en la capacidad de amor: "No obstante todo lo cual, cantan pajaritos
inasequibles al desaliento o tal vez intoxicados por las cosas que picotean".Marginados
del afecto:
El
Papá y la Mamá de Papis. Ella es una estudiante universitaria
de Biológicas (como Del Moral) que aún no ha terminado su
tesina, y que jamás la terminará, porque la vida la ha llevado
a un matrimonio convencional: un niño pequeño, un marido
que nunca está en casa ocupado en su nube de actividades. De él
apenas sabemos nada: a veces acude a determinadas reuniones, y casi debe
llevar siempre los asuntos de la casa; su mujer trabaja en una revista
de productos de consumo y es una perfeccionista (especialmente en lo que
se refiere a sus propios derechos).
Marginados sociales:
Ombasi,
el negro de La mirada... un africano que acabará asesinado
por la sociedad avanzada que no le acogió...
Marginados social-afectivos:
Enrique
y Angel, Miguel de Oseznos (chicos de arrabal, chicos de la emigración
(la madre de Enrique es de pueblo). Enrique -que ha tenido un problema
con una chica- se ha emborrachado. En esta situación advierte la
soledad en la que se encuentra ("No quiero ir a casa [...] Estoy
seguro que se la traería floja si no volviera"). Ángel
va a una academia, y es huérfano de madre. Miguel tiene que fichar
ese día en casa por que está hoy su viejo en casa.
Y todos los
representantes de la insensibilidad social o de la rutina:
La familia
de La mirada...: un oficinista, una maruja y su hija e hijo pequeños.
Resumen de todos los tópicos de la vida burguesa actual. Desde
los nombres (Dori -la madre-, Jessy, Iván) frutosde una moda
extranjerizante, incapaz de entender al verdadero extranjero.
LENGUAJE
"Diálogo
incisivo, directo, teatral" (Alonso de Santos, 1992: 10).
Elaboración literaria de un realismo verbal que se adecúa
a la situación y al nivel sociocultural de los personajes: Coloquial:
"Pues sigue con el catarrito. No sé si va a ser una cosa de
alergia" (Papis).
Cheli: "el ciego que tengo", "Estás tolay",
"lefa" (Oseznos)
METÁFORA
EJE
Hay una tendencia
a hacer girar la obra alrededor de una metáfora eje:
Papis: Las gaviotas del Manzanares. Estas aves vinculadas connotativamente
al mar, aquí habitan en un minúsculo río lleno de
suciedad. Como los protagonista: seres de grandes deseos anclados a una
realidad miserable: "Una placita más o menos dotada de vegetación.
Rodeada de asfalto, sitiada por ruidos, humo y prisa. Un banco. Una papelera
volcada. Desolación y mierda de perro". "Allí
están las pobres [gaviotas], junto a la M-30, comiendo basura y
esperando que alguien se acuerde de ellas".
Oseznos: El oso de peluche que ha encontrado Enrique en un contenedor.
Un juguete que identifica a los portagonistas de la pieza (oseznos), también
abandonados en un espacio de suciedad, sin amor y futuro, con un único
rasgo de humanidad: su amistad mutua. La relación con el objeto
la hace explícita Ángel cuando recuerda que en su calle
encontraron a un niño en un contenedor y también Enrique
que en su borrachera equipara la orfandad de Ángel con la del oso:
"Los dos sois huérfanos. Tú huérfano de madre
y él huérfano de osa. Mira, oso, otro huérfano".
La mirada... No parece disponer de una metáfora eje. Quizá
lo más próximo a ella sean las coquinas: la familia ha recorrido
doscientos kilómetros para recoger coquinas que regalar al jefe.
Las únicas que sirven son las que tienen el bicho dentro, las que
están vacías es porque el bicho se ha muerto. Todos llegan
a la playa para ser explotados, unos vivos y otros muertos, todos bichos...
Desescombro: Un muñeco mecánico llamado Mimitos, que
llora cuando se le dirige la voz. Es la única compañía
'humana' en su subterráneo. Cuando es llevado Epifanio el muñeco
cae y Nicolás, que ya había empezado a protagonizar la defensa
de Epifanio, lo recoge.
METÁFORAS
DE APOYO
Bajo la metáfora
eje, se emplean también otrso muchos recursos metafóricos
como refuerzos temáticos:Las estrellas: en la ciudad apenas salen
estrellas, no así en el pueblo (Oseznos.)
El mar: "Pues yo pienso irme a algún sitio que tenga mar.
No pienso quedarme aquí" (Oseznos.)
Asociación del trato al marginado con el trato a un perro: Ombasi
(La mirada...) es tratado como un perro por el padre: "Que
no note que tenéis miedo", "Despacio, sin correr. Tranquilamente".
El Cadáver habla de que los perros también tienen sueños.
La humanidad del mundo animal: la conexión con los animales -por
alejados que parezcan del hombre- como imagen de humanidad: las ratas
y los pájaros en Desescombro.
REFERENTES
Todas las
piezas tienen referencias a circunstacias reales de la sociedad española.
Históricos:
Desescombro:
23-F: El nuevo presidente del gobierno es Tejero.
Sociales:
Oseznos.
"Están en casa paranoicos con lo de los gitanos de los pisos".
"Como lleguemos tarde y te vean así los del barrio, se van
a creer que eres un yonki y nos van a hostiar" (86).
Desescombros:
Empleo comunitario; paro; algún chanchullo con Galerías.
Medios de comunicación:
Oseznos:
Imitación de José María García. Quieren conquistar
a Marta Sánchez. Referencia al programa de TV "Un, dos, tres".
Costumbristas:
Desescombros:
la deserción urbana en los puentes; el Simago de Embajadores
(por esa época Ignacio vivía en la calle de Embajadores);
el Pirulí de los mundiales; los cursillos (referencia al fenómeno
social de los cursillos para todo).
LA
CRÍTICA SOCIAL
Del Moral
realiza una crítica global al sistema de vida, al abandono de la
existencia misma, por eso su obra la protagonizan seres abandonados que
no saben dónde hallar un fundamento sólido desde el que
vivir. Una tragedia que se suaviza por su tono amable y la ausencia de
crispación de sus personajes. No todos los problemas que plantea
Del Moral tienen su origen en una estructura social injusta y desequilibrada:
"Llevamos unas vidas que, la verdad, a veces creo que no llevan a
ninguna parte" (Papis). Quizá no critique tanto la
falta de una verdadera política para solucionar injusticias, aunque
también es fácil detectar este aspecto, como la denuncia
de un largo proceso de deshumanización, de atolondramiento, de
rutina convencional, de egoísmo social que ha impedido el afianzamiento
de relaciones humanas sinceras y libres.
EL
HUMOR
La critica
que realiza Ignacio del Moral no es descarnada, todo se realizada desde
el humor y la ironía. En todos los niveles de elaboración
dramática se encuentra el humor:
En las situaciones:
El
padre ataca a Ombasi con una palita de su hija. (La mirada...)
En los diálogos:
Enrique
-que está borracho- cree que está notando la rotación
de la tierra (Oseznos).
Unos diálogos
que juegan con:
Equívocos:
Confusión
de joder como expresión y como verbo (Oseznos)
Pedo (estallido nuclear/flatulencia); mutado (cambio nuclear/loco);
caer (en la cuenta/morir). (Desescombro).
Contrastes:
Entre
tipos de lenguaje: Epifanio y Nicolás (Desescombro);
Elías y Pepito (No hay función...)
Entre lo que se dice y lo que se hace: Epifanio, el héroe,
tiene miedo a las inyecciones.(Desescombro)
Entre significados: Epifanio interpreta Camino desde una dimensión
inmediata y literal, que choca con el significado religioso del libro.
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