La interculturalidad
se refiere a la conflictiva convivencia de distintas culturas
en un mismo entorno. Este entorno es el propio de una de estas
culturas, que reconocemos dominante, en tanto que las otras culturas
se encuentran en minoría. En España tenemos un "pluralismo
sociocultural" histórico : catalanes, gallegos, vascos, castellanos,
andaluces, extremeños, valencianos, etc. ( ¿ Y gitanos?). Cada
grupo sociocultural es dominante en su región (¿país, autonomía,
nación?), y el resto debe "adaptarse" a sus peculiaridades.
Pero por muy maleable que sea la capacidad de adaptación de unos
y otros, toda convivencia intercultural, como toda diferencia,
es en principio conflictiva. Esto no debe suponer un rasgo negativo,
todo lo contrario, diríamos que " el conflicto es el camino
natural hacia la convivencia pacífica ", por cuanto como
reto puede y debe ser superado, enriqueciendo a cuantos así lo
logran y empobreciendo a quienes no consiguen superar las barreras
diferenciales.
Actualmente, España junto
a Europa, debe afrontar una nueva realidad intercultural procedente
de la fuerte inmigración africana, que va creando colectivos cada
vez más numerosos de inmigrantes árabes y de color. Es de suponer
que este reto y cara al futuro, con la experiencia de mestizaje
de la historia española ( América latina, Filipinas, norte de
África y comunidad gitana), suponga un mutuo enriquecimiento y
un nuevo ejemplo de solidaridad y generosidad española, que por
propia experiencia conoce mucho del problema de la emigración.
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