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Educación especial
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DEFICIENCIA VISUAL. TRATAMIENTO E INTERVENCIÓN

 

Conocidas las principales características de la deficiencia visual e identificadas las necesidades que presentan las personas que la padecen, el siguiente paso se centra en el modelo de respuesta que desde la escuela u otras instituciones se puede ofrecer.

Un modelo de intervención que, partiendo de las necesidades del niño ciego, se sistematiza entorno a distintas y variadas áreas de influencia, y para las que resulta imprescindible la colaboración e implicación de instituciones, como la escuela o la O.N.C.E., y los profesionales que forman parte de ellas. Intervención de la que no puede ser ajena la familia, pues de su compromiso dependerá en gran parte la continuidad y el logro de las medidas adoptadas.
Recogemos a continuación algunos de los ámbitos o áreas de intervención que pueden considerarse como adecuadas para dar respuesta a las personas con deficiencia visual.

 
Atención temprana  

Los primeros años de vida influyen decisivamente en el desarrollo del niño, así como la cantidad y diversidad de estímulos recibidos durante ese período. Es el momento más adecuado para interactuar con el entorno y modificar posibles condiciones desfavorables de cada caso, favoreciendo un desarrollo evolutivo normalizado.

La atención temprana del deficiente visual debe dirigir sus esfuerzos hacia una aportación de estímulos, de acuerdo con su nivel evolutivo y partiendo de cada caso particular. Su verdadero objetivo consiste en facilitar situaciones variadas, no improvisadas, con estímulos específicos.

Los Equipos de Atención Temprana (E.A.T.) creados por el MECD y ahora transferidos a las distintas Comunidades Autónomas, proporcionan una valoración global del niño y facilitan los programas adecuados para su desarrollo. Mantienen una relación con los padres para observar sus pautas de actuación y aconsejarles sobre la forma y tipo de actividades que deben desarrollar con su hijo

 
Estimulación Precoz subir

Unido al desarrollo de la atención temprana, ahondamos en el conocimiento del concepto de la estimulación precoz, que aúna procesos de estimulación temprana desde los primeros años de vida con el objetivo de favorecer el desarrollo personal y social del deficiente visual. Entre sus objetivos encontramos el desarrollo de la estimulación psicomotriz y la estimulación multisensorial. Veamos más detenidamente estas áreas.

La estimulación psicomotriz se encamina a potenciar aquellas áreas que influyen en el desarrollo psicomotor del niño y que por sus limitaciones deben ser objeto de atención. Recogemos algunas de ellas en el siguiente esquema:

1. Estimulación refleja
Partiendo de la idea de que el niño con discapacidad visual nace con todos sus reflejos la estimulación de los mismos contribuirá a su mejor desarrollo.

2. Locomoción
El desarrollo de la locomoción implica seguir todos los pasos, desde el control de cabeza hasta el desarrollo de la marcha. Conviene explicarle qué y para qué se hace, alentándole y estimulándole continuamente. Hay que cambiarle de posición constantemente y prestar especial atención a la educación de la caída. No hay que cambiar los objetos de posición, sino enseñarle el lugar donde se encuentran para que utilice todos sus sentidos en localizarlos y evitarlos.

3. Esquema corporal
La estimulación del esquema corporal ayudará a formar su propia imagen y a tomar conciencia de sí mismo. Hay que trabajar en el reconocimiento del cuerpo y de las posturas que toma en el espacio, a través de contactos y movimientos del cuerpo del niño, verbalizando las distintas partes del cuerpo y ofreciendo modelos corporales que le permitan explorar y representar mentalmente otros cuerpos diferentes al suyo.

4. Expresión mímica y gestual
Tras el nacimiento el rostro carece de mímica pero poco a poco aparecen movimientos, primero reflejos y más tarde voluntarios, que permiten traducir el estado afectivo. El bebé ciego congénito posee los primeros porque son reflejos pero los pierde al no tener retorno con la mirada. El ciego adquirido, en cambio, posee esa expresión mímica pero la pierde por falta de estímulo. La expresión gestual es importante para lograr la integración social del deficiente visual, de ahí la necesidad de favorecer situaciones de contacto con los otros en los que poder expresar sus estados de ánimo.

5. Desarrollo del lenguaje
La exploración del otro también es extensible a situaciones de comunicación con los demás. Es importante que compruebe los movimientos respiratorios en el otro, cómo movemos la lengua y los labios o que toque la cara y el cuello para que pueda sentir los movimientos de quien le habla. La adquisición del lenguaje oral puede ser tardío por el retraso psicomotriz. Cuando el lenguaje se desarrolla sin experiencias sensoriales directas, puede aparecer el verbalismo y la ecolalia, por lo que es importante poner en palabras todas las acciones y ejecutarlas con un fin determinado.

La estimulación multisensorial define el desarrollo de procesos de estimulación que afectan a los sentidos corporales, incluyendo aspectos como:

Desarrollo perceptual: cuanto mayor sea el número de experiencias sensoriales, mayor será el campo de interés que hará que el niño se mueva y se vuelva activo.
 Estimulación táctil: debe ser con todo el cuerpo, sintiendo texturas, temperaturas, pesos, tamaños y formas diferentes.
Estimulación auditiva: enseñarle a diferenciar sonidos del propio cuerpo, sonidos cotidianos, sonidos de la naturaleza, de los animales, de los objetos, de los instrumentos musicales y diferenciar el silencio como contraste.
Estimulación olfativa y gustativa: sentir olores y sabores de diferentes sustancias que sean posibles de probar, chuparse las manos y los dedos, oler y chupar objetos y alimentos y aprender a discriminar sustancias tóxicas o no comestibles.
Sentido cinético: sentido de posición y movimientos del cuerpo en el espacio sin incumbencia de la visión.

 
El aprovechamiento de los restos visuales: La estimulación visual subir

Sin atender a la causa que ha producido la afección, cuando una persona sufre una disminución de la agudeza visual hablamos de un déficit visual o de personas que presentan hipovisión. El aprovechamiento de la visión residual se convierte, entonces, en elemento imprescindible si lo que se pretende conseguir es que el deficiente visual adquiera los hábitos y habilidades necesarias para desenvolverse en el medio que le rodea.

Y para ello, será vital estimular tempranamente y aprovechar al máximo sus residuos visuales. Existen programas de aprovechamiento visual que persiguen, entre otros, los siguientes objetivos:

Percepción y localización de una fuente luminosa.
 Acomodación a la luz: discriminación entre distintas intensidades de luz y diferentes derivaciones de la emisión de luz.
 Discriminación figura-fondo visual
 Concentración visual y atención visual: habilidad para localizar un objeto a detectar el movimiento de un objeto.
 Estabilidad en la percepción y discriminación visual.
 Acomodación visual: habilidad para ajustar la visión a distintas distancias.
Seguimiento visual: habilidad para seguir con los ojos y/o cabeza un objeto en movimiento.

Este programa puede complementarse con el uso de aparatos especiales que facilitaran una mejor integración y desarrollo de todas sus potencialidades, como lupas, megascopios, telescopios, proyectores de amplificación, etc.

 
Integración escolar  

Partiendo de los principios de integración y normalización recogidos en la Ley de Integración de Minusválidos y en disposiciones reguladoras de la Educación Especial, se debe perseguir la incorporación del deficiente visual en el entorno escolar menos restrictivo. Este hecho hace que el centro educativo se construya a partir de una serie de condicionantes básicos que proporcionen la mejor respuesta a las necesidades del alumno con deficiencia visual, como son los aspectos organizativos y materiales, un profesorado sensibilizado, la adecuación de los elementos curriculares y la existencia de equipos de apoyo especializado.

El centro educativo debe, por tanto:

Favorecer la asunción de los principios de integración por parte de la comunidad educativa.
 Procurar la eliminación de barreras arquitectónicas para facilitar la orientación y la movilidad.
Disponer de recursos humanos y materiales adecuados.
Flexibilizar la organización espacial y temporal.
Adecuar la ratio profesor/alumno.
 Coordinar la labor de todos los profesionales implicados.

El aula y el centro por extensión, se convierten, asimismo, en elementos importantes para la educación del niño ciego, y por ello, deben reunir una serie de condiciones:

 Adaptar y proveer de los materiales idóneos para la atención a las necesidades especiales del alumno.
 Garantizar las mejores condiciones de iluminación.
Señalizar debidamente los obstáculos peligrosos no habituales.
Hacer desaparecer las barreras arquitectónicas, especialmente en zonas de tránsito.
 Dotar de cierta estabilidad a la distribución física y material del aula y el centro.
Señalar visual o táctilmente los distintos elementos y espacios del aula y el centro.

 
Programas de movilidad y orientación subir

La movilidad y orientación espacial permitirá al deficiente visual desplazarse con la mayor seguridad por el medio físico que le rodea, a la par que le ayuda a explorar su entorno y a sentirse activo. Especialmente indicados para favorecer estos procesos resultan los programas de movilidad y orientación que combinan el desarrollo de prácticas de actuación y desenvolvimiento en el medio con el uso adecuado de instrumentos de ayuda.

La orientación del ciego puede ser de dos formas: estática, donde el sujeto permanece quieto respecto al espacio que le rodea y dinámica, cuando recibe la información al desplazarse por su entorno. El proceso de orientación se lleva a cabo mediante las informaciones que le llegan del oído (detección de obstáculos), tacto (localizar puntos de referencia espaciales con el bastón, perro-guía), olfato, sentido propioceptivo, cinestésico, el equilibrio y la memoria espacial.

La movilidad va a depender, fundamentalmente, de dos aspectos: el sistema de ayuda empleado, bien bastón o perro-guía, y del medio donde se va desarrollar.

Los preescolares utilizan el guía vidente o la orientación por palpación y la utilización de los brazos como protección. El niño debe aprender de memoria la disposición de los edificios y muebles. El uso del bastón no se recomienda antes de los once o doce años, mientras que el perro guía es recomendable a partir de los 17 o 18 años.

Los programas desarrollados en espacios cerrados tienen como objetivo desarrollar las habilidades básicas de los ciegos para el desplazamiento. Entre los ejercicios que se proponen destacan: aprender a proteger su cuerpo, caminar en línea recta sin ayuda y la utilización del bastón, largo y corto. Los programas desarrollados en ambientes naturales permiten al ciego desplazarse en una gran ciudad, utilizar los transportes colectivos e integrarse en la vida laboral y social, para ello hay que seleccionar los elementos más importantes de una ruta que pueden ser percibidos por los sistemas sensoriales no visuales, y que sirven de clave. Este tipo de programas abiertos se desarrollan a partir de la adolescencia.

 
Servicios de apoyo e intervención de la ONCE  

La Organización Nacional de Ciegos Españoles (O.N.C.E) es una referencia inequívoca en cuanto a la atención, desarrollo y apoyo al deficiente visual.

Son muchos los servicios que ofrece, y es enorme el abanico de áreas en las que, de forma directa o indirecta, intervienen, desde servicios de apoyo institucional o particular hasta procesos de investigación y desarrollo de nuevas tecnologías.

La O.N.C.E. se crea con el objetivo de conseguir la promoción de la autonomía personal y la plena integración social de las personas con ceguera y deficiencia visual. Es una organización no gubernamental, con capacidad propia de autofinanciación y autogestión, que tiene, entre muchos otros objetivos, la prestación gratuita de servicios sociales especializados a este colectivo de personas.

Recogemos a continuación, obtenido de la propia página web de la entidad, un cuadro resumen de este modelo de servicios sociales especializados, por entender que el conocimiento de los mismos puede contribuir a clarificar en mayor medida el alcance y las posibilidades de atención especializada que una entidad como la O.N.C.E. puede ofrecer a aquella persona que padece una deficiencia visual.

Este abanico de servicios sociales debe entenderse, tal y como se recoge en su web, como una serie de dispositivos orientados a ayudar a las personas ciegas y deficientes visuales a resolver las necesidades surgidas como consecuencia de su déficit visual, en cualquiera de las etapas de la vida y en las diferentes áreas de su funcionamiento, con el objetivo de convertirse en medios de creación y obtención de recursos facilitadores de su plena integración social.

Veamos un cuadro resumen de los distintos tipos de servicios para profundizar más adelante en algunos de ellos. Se organizan fundamentalmente en dos modalidades:

SERVICIOS DE ATENCIÓN PERSONAL
ACTIVIDADES Y RECURSOS COMPLEMENTARIOS
- Apoyo psicosocial
- Rehabilitación integral
- Servicio de perros-guía
- Comunicación y acceso a la información
- Atención educativa
- Apoyo al empleo
- Ocio y tiempo libre
- Apoyo al bienestar social básico
- Bibliotecas braille
- Bibliotecas sonora
- Libro Hablado
- Audiodescripción
- Suscripciones a revistas institucionales (braille o en cinta)
- Transcripciones al braille o grabaciones en cinta de libros de texto, apuntes, etc.
- Dispositivos informáticos adaptados y ayudas ópticas y no ópticas para baja visión
- Ayudas técnicas y materiales adaptados para la educación, empleo, vida diaria, movilidad, ocio, etc.
- Reparación de aparatos o dispositivos informáticos adaptados
- Ayudas económicas para el empleo (formación, prácticas, autoempleo)
- Adaptación del puesto de trabajo
- Adaptación del puesto de estudio
- Viajes y excursiones
- Actividades y talleres recreativos y culturales
- Actividades deportivas
- Voluntariado
 
   

Servicios de atención personal

Los servicios de atención personal tratan de dar una respuesta individualizada y ajustada a las necesidades sociales específicas derivadas de la deficiencia visual de cada usuario. Tienen dos objetivos prioritarios:

  Proporcionar una autonomía personal o el mayor grado de independencia para llevar a cabo las tareas más cotidianas, como pueden ser los desplazamientos, el cuidado personal, las tareas domésticas o el acceso a la información.
Potenciar la integración social y el acceso, utilización y disfrute de los recursos comunitarios fundamentales, como son la educación, empleo, ocio y bienestar social, en un marco de igualdad de oportunidades.

Los servicios de atención personal que ofrece la O.N.C.E. son los siguientes:

Apoyo psicosocial
El objetivo de este servicio es proporcionar orientación personal y entrenamiento en estrategias para aceptar la ceguera o deficiencia visual, tanto al usuario como a la familia si fuera necesario. Para ello, psicólogos de la O.N.C.E. asesoran y potencian habilidades de afrontamiento del estrés, ansiedad, pensamientos negativos, refuerzo de la autoestima, etc.

Rehabilitación integral
El Servicio de Rehabilitación Integral de la O.N.C.E. tiene como objetivo que la persona desarrolle de forma satisfactoria las actividades de la vida diaria y así potenciar su participación activa en el entorno educativo, laboral, cultural y de ocio. La atención individual se complementa, en muchos casos, con el asesoramiento y orientación familiar.

Servicio de perros-guía
Dentro del marco de la autonomía personal, encontramos referencias a servicios de apoyo al desplazamiento como puede ser la utilización de perros-guía, ofreciendo cursos de movilidad, legislación y recomendaciones para el trato con perros guía y tutela de cachorros.

Comunicación y acceso a la información
El acceso a la información de las personas con deficiencia visual se ve, en numerosas ocasiones, reducido debido al formato o procedimiento empleado en su difusión, llegando, incluso, a producirse un fenómeno de exclusión por razones de su discapacidad.

La O.N.C.E. asume esta necesidad y ofrece al deficiente visual el aprendizaje del sistema braille y la garantía de su acceso, formación y manejo de las tecnologías de la información adaptadas para personas con ceguera y deficiencia visual, dentro del área conocida como Tiflotecnología.

Atención educativa
Respecto a la intervención educativa indicar que ofrecen un Servicio de Apoyo a la Educación Integrada, que se destina a centros ordinarios y que se orienta a un doble objetivo: asegurar, por un lado, el seguimiento del alumno con deficiencia visual respecto al currículo escolar y dotarle, por otro lado, de una serie de aprendizajes específicos y necesarios para su desarrollo personal y social.

Ofrecen, a este fin, cuatro estrategias básicas que se resumen en:

Asesoramiento al centro y al profesor de aula en materiales, metodologías, procedimientos de evaluación o condiciones del entorno físico del aula.
Facilitamiento al alumno de experiencias directas de aprendizaje en ámbitos como, entre otros, estimulación y entrenamiento visual, orientación y movilidad, habilidades para la vida diaria, braille, tiflotecnología, etc.
Asesoramiento y orientación familiar.
Provisión de recursos adaptados como libros transcritos al braille, material didáctico de relieve, etc.

Ofrecen, además, un documento que incluye una serie de pautas para el diseño de entornos educativos accesibles para personas con discapacidad visual, y que podrá encontrar el lector en la siguiente página web: Pautas para el diseño de entornos educativos accesibles para personas con discapacidad visual. En él se incluyen consideraciones y conclusiones sobre aspectos tan interesantes como los tipos de aplicaciones informáticas accesibles al deficiente visual, definiciones y acrónimos relacionados, pautas de accesibilidad para aplicaciones dirigidas y no dirigidas y criterios pedagógicos para el desarrollo de aplicaciones educativas dirigidas a usuarios ciegos y deficientes visuales.

Apoyo al empleo
Uno de los principales objetivos que persigue la O.N.C.E. se orienta hacia la igualdad de oportunidades en el acceso y mantenimiento de los puestos de trabajo de las personas con deficiencia visual, partiendo del hecho de que éstas pueden desempeñar, con el asesoramiento, los recursos y los apoyos apropiados, muchos más de los trabajos que nuestra sociedad pudiera considerar.

Objetivo que basan en torno a las siguientes líneas de actuación:

Facilitar una adecuada atención educativa que contemple la orientación vocacional y profesional y la preparación para la vida autónoma.
Estudiar el mercado laboral ordinario y su evolución.
Aprovechar los propios recursos laborales dentro de la misma entidad.
Favorecer la mentalización social sobre el potencial laboral de las personas con ceguera y deficiencia social.
Incorporar las herramientas tecnológicas de acceso a la información y a la comunicación que aseguren la accesibilidad laboral.

Ocio y tiempo libre
La implementación de este servicio pretende motivar a la persona hacia la ocupación creativa y satisfactoria de sus tiempo libre y de ocio. El animador sociocultural orienta su intervención hacia el asesoramiento personal del deficiente visual en cuatro ámbitos:

Mantenimiento de actividades recreativas
Identificación de nuevos intereses de ocio.
Asesoramiento y orientación para la participación activa en actividades de ocio y tiempo libre
Exploración de actividades y materiales recreativos como audiodescripción, biblioteca braille y sonora, deportes específicos o adaptados, etc.

Apoyo al bienestar social básico
Información y orientación sobre recursos sociales comunitarios de carácter no especializado relacionados con becas, prestaciones económicas, ayuda a domicilio, residencias, etc.

Actividades y recursos complementarios

La oferta de servicios especializados de atención personal se complementa con una serie de actividades y recursos de carácter colectivo o grupal, abiertos al libre uso, participación o solicitud del conjunto de personas con deficiencia visual.

La oferta de actividades se concreta en los referidos en el cuadro adjunto y se localizan entre los distintos apartados que forman parte de la web de la organización.

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