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INTRODUCCIÓN
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Una alimentación sana es aquella
que aporta los elementos suficientes para mantener la salud y
garantiza el desarrollo físico e intelectual completo.
Pero además, la alimentación desde el punto de vista
gastronómico, forma parte de la cultura de las diferentes
sociedades y constituye un elemento lúdico que incide en
el bienestar y desarrollo equilibrado del ser humano. En la actualidad
nos movemos dentro de una sociedad de consumo, en la que podemos
acceder a una gran variedad y disponibilidad de alimentos, aunque
no por ello, la dieta es siempre saludable.
Muchas veces queremos encontrar la fórmula mágica
para comer sanamente, o par mantener el cuerpo en forma, pero
la mejor fórmula es simplemente comer absolutamente de
todo y en la cantidad recomendada para llegar a tener la silueta
deseada y mucha salud.
Generalmente el adulto normal es capaz de satisfacer sus necesidades
nutritivas y gozar de buena salud con dietas de diversa composición,
siempre que se cumplan las siguientes condiciones:
Que la cantidad total de alimentos o su contenido en energía,
sea suficiente para mantener un peso corporal constante dentro
de los límites considerados normales para el sujeto.
Que
la dieta sea variada y estén presentes en ella alimentos
representativos de cada uno de la rueda de alimentos.
Las personas sanas cuya dieta habitual cumpla estas dos condiciones
no deben necesitar suplementos de vitaminas o minerales, ni alimentos
exóticos o misteriosos cuyas virtudes sobrenaturales nunca
han sido científicamente demostradas ni están justificadas
por cuanto sabemos su composición.
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NECESIDADES DE NUESTRO ORGANISMO
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NECESIDADES
ENERGÉTICAS
La energía que nuestro organismo utiliza procede de la
oxidación (quemar) de los principios inmediatos (hidratos
de carbono, grasas y proteínas) en las células de
nuestro cuerpo. Pero estos productos proporcionan, cantidades
diferentes de energía, así:
| 1g. de Hidratos de Carbono |
4 Kcal |
| 1g. de Proteínas |
4 Kcal |
1g. de Grasa |
9 Kcal |
Una parte de las mismas se quema produciendo solamente la energía
necesaria y el resto se deposita a modo de reserva en el tejido
adiposo. Dentro de la especie humana las necesidades energéticas
varían dependiendo de las características personales
de cada individuo ( peso, tamaño...) y la actividad física
de estos.
Los alimentos que aportan las necesidades energéticas
son: cereales, azúcares, aceites y grasas. Aportan
la “gasolina” que gastamos al respirar, al movernos,
al realizar un trabajo, etc...
La cantidad de grasa que existe en los alimentos incluye no sólo
la “grasa visible” (mantequilla, tocino, embutidos
y en general, las grasas de la carne), sino también las
“grasas invisibles” que se encuentran, por ejemplo
en la leche entera, nueces, carne magra y otros alimentos tanto
animales como vegetales.
Los cereales (pan, arroz, pastas) son ricos en energía
y en sustancias nutritivas.
El azúcar sólo aporta energía.
NECESIDADES PLÁSTICAS
Son sustancias empleadas para la edificación de las estructuras
corporales. Podemos destacar las proteínas, los
minerales (calcio, fósforo, hierro, sodio, potasio, magnesio)
y los fosfolípidos.
Las proteínas son el principal material
constructor del tejido (músculos, fibras, órganos...).
Se encuentra en los alimentos de origen animal y en ciertas legumbres,
siendo la clara de huevo la de mejor calidad.
Los minerales suponen aproximadamente el seis
por ciento del peso corporal. Los elementos minerales que constituyen
la parte inorgánica del organismo, desempeñan en
él tres funciones principales:
Materiales
de construcción
Componentes
líquidos extra e intracelulares
Asociados
a proteínas, regulan ciertos procesos químicos
Así por ejemplo, necesitamos:
-Calcio (400-500 mg/día)
-Fósforo (cantidades semejantes a las de calcio)
-Magnesio (350 mg/día)
-Hierro (10 mg/día)
-Sodio y Potasio (3 g/día)
-Zinc (15 mg/día)
-Agua (dos litros diarios)
NECESIDADES
DE SUSTANCIAS REGULADORAS
Las vitaminas son imprescindibles para vivir y sin embargo, el
organismo no puede fabricarlas directamente, teniendo que ser
ingeridas a través de los alimentos. Tampoco se pueden
acumular, como otras sustancias, y así el organismo sólo
utiliza las que necesita, eliminando las restantes. Por esta razón,
la dieta de vitaminas ha de ser constante, pero en dosis muy pequeñas.
Así, por ejemplo, tenemos que diariamente se necesitan:
1000 microgramos
de Vitamina A
5 microgramos
de Vitamina D
10 miligramos
de Vitamina E
1 miligramo
de Vitamina B1
2 miligramos
de Vitamina B2
AGUA
La tomamos bien directamente o a través de alimentos que
la contienen: frutas, verduras...
Es un elemento indispensable para la vida de todos los seres vivos.
Las necesidades diarias para el hombre se cifran entre uno y medio
y dos litros, dependiendo de factores como la temperatura, la
alimentación, etc...
La carencia de agua puede ocasionar serios problemas al organismo
como por ejemplo una deshidratación y de perdurar ésta,
se podría ocasionar daño renal.
También es importante mencionar que la pureza del agua
es también muy importante, así que nos debemos asegurar
de que el agua que tomamos está limpia, puesto que al estar
contaminada puede ser un vector de enfermedades. Esa agua de calidad
dudosa deberá hervirse durante quince minutos para aniquilar
las bacterias.
OTRAS SUSTANCIAS
La Fibra: Llamamos fibra a la parte de los vegetales
que no se digiere y no se absorbe en el intestino, es decir, que
no tienen propiamente valor nutritivo pero es indispensable para
mantener la actividad normal del intestino. Se obtienen de las
comidas que incluyen legumbres, verdura, frutas y cereales integrales.
Se puede obtener toda la fibra que necesitas en tu alimentación
diaria, simplemente siguiendo estos consejos:
Aumenta
el consumo de cereales integrales (pan, pastas, arroz).
Incluye
un plato de verduras en cada comida.
Aumenta
el consumo de frutas y verduras frescas.
Consume
2 o 3 veces por semana legumbres (judías, garbanzos, lentejas,
etc..).
La fibra no sólo ayuda a la digestión, sino que
contribuye a disminuir la incidencia de problemas de salud muy
comunes en zonas urbanas, tales como obesidad y cáncer
de colon. La fibra disminuye la absorción del colesterol
y grasas en general, a la vez que retarda la absorción
de azúcares.
El azúcar: Aporta calorías sin
ningún nutriente específico (vitaminas, minerales,
proteínas...). El consumo de azúcar está
relacionado directamente con las caries dentales, sobre todo si
su consumo es muy frecuente y si no se limpian los dientes después
de ingerirlo.
Su aporte calórico se cifra en 4 kilocalorías por
gramo, igual que las proteínas y los hidratos de carbono,
pero sin aporte nutritivo.
La sal: Las necesidades de nuestro organismo
se cifran en un gramo por día. Su aporte se realiza a través
de los alimentos que ingerimos, por lo tanto no es necesario añadir
sal a nuestras comidas. Únicamente lo hacemos por dar gusto
a nuestro paladar o debido a unas costumbres alimentarias no sanas.
Su consumo excesivo se relaciona con la subida de presión
arterial (tensión) y es para muchas personas un factor
de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Así pues, atendiendo a estas características funcionales,
los alimentos pueden clasificarse en ENERGÉTICOS, PLÁSTICOS
Y REGULADORES. Este concepto funcional nos permite dividir los
alimentos en siete grupos, formando con ellos una rueda de alimentos
de fácil manejo:
ALIMENTOS
PLÁSTICOS: Grupo 1 (leche, queso y yogur) y Grupo 2 (carnes,
pescados, huevos).
ALIMENTOS
PLÁSTICOS Y ENERGÉTICOS: Grupo 3 (patatas, legumbres
y frutos secos).
ALIMENTOS
REGULADORES: Grupo 4 (Verduras y hortalizas), Grupo 5 (Frutas).
ALIMENTOS
ENERGÉTICOS: Grupo 6 (Cereales y Azúcares), y Grupo
7 (Aceites y Grasas).
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MITOS Y REALIDADES SOBRE LA ALIMENTACIÓN
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Los mitos sobre alimentación condicionan los hábitos
nutricionales de muchas personas y muchas veces se presentan
como creencias erróneas fomentadas por un complejo mundo
de intereses comerciales y por una publicidad tendenciosa.
E aquí muchos de los mitos más conocidos:
1.- "La leche la deben tomar
sólo los niños". La realidad
es que todas las personas necesitamos un aporte suficiente de
proteínas y calcio. El calcio es necesario para “reparar”
estructuras en la vejez.
2.- "El yogur natural es mejor
que el yogur de sabor de frutas". Desde
el punto de vista nutricional, los yogures de sabor a fruta
son iguales que los naturales.
3.- "Los caldos de carne son
un magnífico alimento". Pese a lo
agradable que resulta tomar un caldo caliente, su valor nutritivo
es muy bajo, tanto de los caldos caseros como preparados. Aportan
solamente el líquido con algunas sales y la grasa que
hayamos añadido. El único valor nutritivo aparecerá
sólo si añadimos trozos de carne, pasta o verdura.
4.- "La carne debe comerse
diarimante". La carne no es un alimento
indispensable para el hombre. Hay alimentos como el pescado
o los huevos que alimentan de forma similar.
5.- "Los huevos crudos alimentan
más". El huevo crudo se digiere
menos que el cocido.
6.- "El pescado congelado
es menos nutritivo que el fresco". El pescado
congelado, manteniendo la cadena de frío, tiene todas
las ventajas nutritivas y sanitarias del pescado fresco.
7.- "Las partes más
pálidas de las verduras son mejores".
Sin embargo son las partes más verdes o coloreadas las
que mayor contenido vitamínico aportan.
8.- "Las frutas tienen las
vitaminas en la piel". En contra de lo
que creen muchas personas, la piel de la fruta no aporta más
que fibra. Si las frutas no se lavan bien, incluso con cepillo,
es mejor pelarlas, pues la piel suele contener restos de sustancias
químicas empleadas para evitar enfermedades o ataques
de insectos.
9.- "Las vitaminas engordan".
Las vitaminas no son nutrientes energéticos, no aportan
calorías y por tanto, no engordan.
10.- "Las vitaminas curan
muchas enfermedades". Las vitaminas no
son un medicamento. Son necesarias para la vida pero sólo
curan las enfermedades causadas por su carencia. La persona
que consume una dieta equilibrada ya toma todas las vitaminas
que necesita y el aumento de las mismas no produce ningún
efecto beneficioso.
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LA IMPORTANCIA DEL DESAYUNO, COMIDA, MERIENDA Y CENA
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EEs aconsejable repartir los alimentos en cuatro tomas, DESAYUNO,
COMIDA, MERIENDA Y CENA.
EL DESAYUNO.
Es muy importante debido a que nos aporta la energía necesaria
para comenzar el DIA. Esta importancia aumenta en los estudiantes,
debido al esfuerzo físico e intelectual que se ven sometidos
hasta la hora de la comida.
El desayuno es una cuestión de hábito, en la actualidad
son pocas las familias que se reúnen a disfrutar de un
desayuno saludable, ya que lamentablemente, esta agradable costumbre
se ha ido perdiendo por la falta de tiempo y porque se le ha llegado
a considerar como una comida que se puede prescindir.
Es necesario corregir este mal hábito, ya que el desayuno,
además de ser una excelente oportunidad para compartir
con la familia, repone a la necesidad de reponer la energía
consumida durante el sueño. A pesar de que en ese periodo
nuestro cuerpo descansa, hay procesos vitales del organismo que
no se detienen y que consumen energía, por ejemplo la respiración,
el funcionamiento del corazón, el mantenimiento de la temperatura
corporal, etc. Existen alimentos que por sus características,
son especialmente adecuados para el desayuno. Los más indicados
son aquellos que aportan energía, hidratos de carbono,
proteínas, minerales y vitaminas. Por otro lado, es una
comida propicia para suministrar calcio a nuestro cuerpo, ya que
durante el almuerzo y la cena el aporte de este es, por lo general,
bastante bajo. Debemos procurar incluir en el desayuno alimentos
tales como leche, yogur o queso, que proporcionan
proteínas y calcio, pan o cereales, por
ser ricos en hidratos de carbono y vitaminas en el grupo B, fruta
fresca o su jugo, fuentes de vitamina C. En resumen,
es importante tomar conciencia de realizar un desayuno apetitoso,
completo y equilibrado, que dé a nuestro organismo la energía
y los nutrientes necesarios para iniciar bien el DIA.
LA COMIDA.
Debe ser lo mas variada posible. Debe aportar el 30% de las calorías
necesarias para todo el día.
Debe contener:
Una ración
de legumbres, arroz, pastas o patatas.
Una ración
de carne, pescados o alternativa
Una ración
o guarnición de ensalada o verduras
Una pieza
de pan
Una pieza
de fruta
LA
MERIENDA. Será ligera y contendrá, según
necesidades y costumbres, un vaso de leche o yogur, unas galletas,
bocadillo o pieza de fruta.
LA CENA.
Es necesaria para evitar muchas horas sin ingerir alimentos, será
variada al igual que el almuerzo y constará de:
Una sopa o
plato de verduras o patatas
Una ración
de pescado, huevos o carne
Una fruta
Como conclusión la dieta equilibrada consistirá
en tomar uno o dos alimentos al día de cada uno de los
siete grupos de la rueda de los alimentos, así tendríamos
por ejemplo:
LECHE |
Diariamente |
2 a 3 vasos |
QUESOS |
Semanalmente |
2 a 3 veces |
LEGUMBRES Y PATATAS |
Semanalmente |
2 a 3 veces |
CARNES Y PESCADOS |
Semanalmente |
2 a 3 veces-alternando |
VERDURA |
Diariamente |
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HUEVOS |
Diariamente |
uno |
FRUTAS |
Diariamente
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BIBLIOGRAFÍA
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 |
"Hay que comer sanamente". Artículo de Darina
DOSAMANTES CARRASCO.
"Guía de alimentación saludable de Castilla
la Mancha".
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