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Ocio cultural: algunas rutas sugerentes

Apartados
El camino de Santiago
La ruta del califato
La ruta de Don Quijote
Por las rutas de los catillos
La Vía de la Plata
La ruta del Cid

EL CAMINO DE SANTIAGO

El Camino de Santiago es hoy por hoy la ruta turística por excelencia. Te imaginas cuántos peregrinos, cuántos hechos, cuántas historias y leyendas, cuántos milagros,.. , se han podido suceder a lo largo de más de mil años. A sus orígenes religiosos de un principio se han unido otros más lúdicos y turísticos envueltos siempre en una niebla de historia y misterio que dan a la ruta un poder evocación y convocatoria sin parangón en el mundo.

El nacimiento del Camino de Santiago está unido al descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago allá por el siglo IX y es aquí donde comienza la leyenda y el misterio: Santiago que murió en Jerusalén en tiempos de Herodes, fue trasladado en una braca hasta las costas gallegas donde sus discípulos lo colocaron sobre una gran losa que se transformó en un sepulcro y luego construyeron una pequeña iglesia. Ochocientos años después, un ermitaño de nombre Pelayo observó en el monte Libredón durante varias noches numerosos resplandores y luminarias que se asemejaban a una lluvia de estrellas. Impresionado por las visiones, lo comunico al entonces obispo que también fue testigo del hecho. En aquel lugar, oculto entre la densa vegetación apareció un sepulcro de piedra con tres cuerpos que identificaron como el del Apóstol y sus dos discípulos. La huella del Camino de Santiago está marcada en la Vía Láctea porque su dirección también indica la del caminante hacia Compostela. Esta ruta también es conocida como el Camino de las Estrellas.

Desde el lado histórico, este hallazgo se produce en un contexto social, político, religioso y militar muy revuelto. Fue considerado por el rey Alfonso II el Casto como un elemento unificador del incipiente reino astur-galaico y un poderoso instrumento político y religioso frente a los empujes del Islam y el Imperio Carolingio.

Sea como fuere, el descubrimiento generó pronto una corriente de peregrinación multitudinaria desde España y toda Europa hasta llegar a la ciudad gallega de Santiago de Compostela que acabó trazando una multitud de rutas consideradas en su conjunto como el Camino de Santiago o Ruta Jacobea. Los monarcas de los reinos cristianos españoles favorecen la ruta mediante la construcción de puentes, reparación de caminos, construcción de hospitales, albergues e iglesias bajo la advocación del santo. Todavía hoy podemos encontrar en las poblaciones del Camino la “calle de Santiago” o la “iglesia de Santiago” que nos revelan los lugares que atravesaba el viejo recorrido medieval.

Su mayor apogeo se sitúa en los siglos once, doce y trece coincidiendo con la concesión de indulgencias espirituales. Jugó un papel importante en el intercambio cultural, con gran influencia en el arte y la civilización de numerosos países de Europa occidental durante la Edad Media. En los siglos siguientes experimenta un fuerte retroceso, el Apóstol cae en el olvido y los caminos son casi abandonados.

Modernamente, a partir de finales de los años cincuenta, experimenta un resurgimiento internacional que combina su tradición espiritual y socio-cultural con su poder de atracción turística como un lugar abierto de encuentro a todo tipo de gentes y culturas. El gobierno gallego potencia el valor del camino como recurso turístico y lanzó la campaña Xacobeo 93 restaurando la ruta y las infraestructuras para los peregrinos y desde entonces, hacer el recorrido a pie, en bici o a caballo es un destino popular que reúne lo religioso, espiritual, deportivo y cultural.

Muestra de la relevancia, importancia y protagonismo que ha adquirido el Camino de Santiago es su declaración como Patrimonio de la Humanidad por parte de UNESCO en 1993. También es considerado como primer itinerario cultural europeo por el Consejo de Europa.

En todo tiempo siempre ha sido un testimonio del poder de la fe cristiana en personas de todas las clases sociales y procedentes de todo el mundo.

Los Años Santos Compostelanos se celebran cada 5, 6 y 11 años. Este año, 2004, es compostelano.

Los caminos de los fieles hacia la catedral de Santiago son muy numerosos y se pueden iniciar desde cualquier punto. De las diversas rutas existentes, el trayecto completo por antonomasia es un largo recorrido conocido como el “camino francés” que entra en España por el paso de Roncesvalles o por el paso de Somport para unirse en el Puente de la Reina y seguir juntos hasta Santiago. Se divide en 31 etapas que atraviesan las tierras de las comunidades autónomas de Aragón, Navarra, La Rioja, Castilla y León y Galicia, pasando por 116 ciudades y pueblos. Incluye más de 1800 construcciones de interés histórico, entre los que hay edificios religiosos, hospitales, albergues, palacios, puentes, calvarios conmemorativos, etc. Esta ruta es la más utilizada y la más promocionada por los poderes públicos.

Pero existen otras cinco rutas más:

La conocida como “camino norte” o “camino cántabro” que entrando en España por Irún sigue la línea de la costa cantábrica atravesando Euskadi, Cantabria, Asturias y Galicia.

La llamada “camino portugués”, procedente del sur y del oeste, desde el país vecino entrando en Galicia por Tui.

Otra es el “camino de Fisterra a Muxía”. Algunos peregrinos durante la Edad Media después de venerar la tumba de Santiago continuaban viaje hasta el cabo Neiro (Finisterre), considerado como el fin del mundo.

"El camino del sureste o Vía de Plata” es la prolongación hasta Galicia de la famosa calzada romana que unía las ciudades de Mérida y Astorga.

Y la ruta “marítima de Mar de Arousa y Río Ulla” que conmemora la llegada de los restos del Apóstol desde Palestina.

El final del Camino es llegar a la catedral de Santiago de Compostela, un impresionante edificio que alberga un impresionante valor arquitectónico y rincones de singular belleza. Es sin duda uno de los centros de la Cristiandad. Y en este lugar, el peregrino no puede eludir cumplir con las tradiciones acumuladas a lo largo de los siglos:

Venerar los restos del Apóstol y su dos discípulos depositados en un arca de plata. ¿Sabías que los restos del Apóstol estuvieron escondidos durante tres siglos por el miedo a un desembarco del famoso pirata Drake?

Abrazar la imagen del Apóstol en la Capilla Mayor

Cumplir el rito de los tres coscorrones en el parteluz del Pórtico.

Y sobre todo no perderse:

La entrada por la Puerta Santa, en la parte opuesta a la plaza del Obradoiro, que se abre en Año Santo, cuando la festividad de Santiago, 24 de Julio, cae en domingo.

La ceremonia del botafumeiro, un espectacular incensario que se balancea de un lado a otro del crucero de la catedral dejando tras de sí un intenso olor a incienso. ¿Sabías que en su momento se decidió instalar el botafumeiro para eliminar el desagradable olor provocado por la gran cantidad de peregrinos que abarrotaban la catedral?

Además de los valores religiosos y paisajísticos que el camino atesora, también tiene un gran valor artístico concentrado en la contemplación de numerosos ejemplos del arte románico. El Románico se desarrolla durante los siglos XI y XII, de origen francés que encuentra una vía de difusión a través del Camino. En el plano arquitectónico, lo encontramos en diversos monumentos de la ruta jacobea: Catedral de Jaca, Monasterio de San Juan de la Peña (Huesca), San Martín de Frómista (Palencia) y por supuesto la Catedral de Santiago, entre otros. Es frecuente encontrar una gran proliferación decorativa en las fachadas de los templos: la figura del Pantocrátor; arquivoltas decoradas con formas geométricas, vegetales, animales y figuras humanas; en los parteluz que dividen en dos el hueco de las puertas y en los capiteles con relieves de figuras humanas y fantásticas.

El Camino de Santiago no es ajeno a multitud de historias, leyendas, y hechos prodigiosos y milagros sucedidos a lo largo del recorrido. Una de las más conocidas es el milagro acaecido a un matrimonio de peregrinos y su bello hijo:

- Se cuenta que haciendo un alto en la iglesia de Santo Domingo, la hija del patrón de la posada donde descansaban, se enamoró del joven peregrino. Pero la chica no fue correspondida. Para vengarse introdujo una pieza de plata en la mochila del galán y denunció el hecho a la justicia.
Reiniciado el viaje, el joven es apresado y condenado a la horca.
Los padres continuaron hacia Santiago y a la vuelta todavía encuentran a su hijo colgado pero vivo gracias a la intercesión del Apóstol y la ayuda de Santo Domingo. Mas tarde acuden a contar el hecho al juez que en esos momentos se disponía a comer una gallina y un gallo asados. El juez incrédulo les contesta: “tu hijo está tan vivo como estas aves”. Momento en que los pájaros comienzan a cubrirse de plumas, saltan del plato y comienzan a cantar para dar fe del prodigioso milagro sucedido
-.

Todos pues a Santiago de Compostela. Desde todas partes para abrazar al Santo.

Enlaces de interés:

www.jacobeo.net
www.caminosantiago.com
www.asantiago.com
www.xacobeo.es


LA RUTA DEL CALIFATO

Existen sin duda otras de formas de conocer y adentrarse en tierras andaluzas pero ninguna como la Ruta del Califato. Te imaginas volver a recorrer los mismos caminos por los que transitaron los habitantes de Al-Andalus durante la Edad Media?

Esta ruta es un paseo por los 800 años de presencia árabe en España. Desde la capital del califato, Córdoba, hasta la última ciudad del dominio musulmán, Granada. A lo largo de sus 180 Km el caminante recorre el itinerario que unía estas dos ciudades en el siglo XII. El territorio que recorre es la zona fronteriza que separaba la España cristiana de la musulmana.

A través de un paisaje suavemente montañoso por el valle del Guadalquivir hasta la vega granadina, el recorrido pasa por el Parque Natural de las Sierras Subbéticas y el Parque Natural Sierra de Huétor. Ante el viajero se suceden legendarias fortificaciones, alcazabas, torres y castillos de herencia hispano-musulmana. Y todas salpicadas de leyendas encantadoras, episodios y aventuras recogidas popularmente en el romancero medieval.

La ruta no sólo es su paisaje y sus monumentos, la variedad de su gastronomía y de su artesanía son muy ricas. Se une a ello una riqueza grande en tradiciones y fiestas. También se pueden practicar actividades de senderismo y montar a caballo. Además puede ser completada si así se desea con excursiones a lugares cercanos como Sierra Nevada o los pintorescos pueblos de las Alpujarras.

Haciendo un poco de historia, los territorios de la Ruta del Califato son herederos de un rico pasado romano y visigodo. Se integraron pronto en el floreciente estado de Al-Andalus. Sufrieron las agitaciones rebeldes del caudillo Umar Ibn Hafsun frente a los emires de Córdoba y fueron testigo de las últimas batallas de los cristianos con los musulmanes para conquistar Granada. Son el resultado de la fusión de los rasgos de varias culturas que han dejado su huella en sus fiestas, sus oficios tradicionales, su gastrónoma y las costumbres de sus gentes. El producto de una civilización de rasgos únicos e irrepetibles.

La ruta tiene dos posibilidades:

La ruta sur serpentea pos la carretera nacional 331 por Aguilar de la Frontera, Lucena y Priego de Córdoba.

La ruta norte por Espejo y Baena por la nacional 432. La vía más transitada desde el punto de vista histórico.

Las dos se cruzan en Alcalá la Real y desde aquí hasta Granada siguiendo la nacional 432 o pasando por los pueblos de la vega granadina.

El viaje se pueden realizar en dos o tres días aunque se puede alargar según los intereses de los viajeros. La mejor temporada es primavera y otoño.

La Ruta del Califato está declarada por la UNESCO como Itinerario Cultural Europeo.

Córdoba y Granada, dos siglos de oro, dos ciudades protagonistas, dos momentos históricos irrepetibles, dos ciudades que apagaron la fama de ciudades europeas. Córdoba es el esplendor, el foco más brillante de occidente. Granada es el refinamiento de una civilización condenada a un fin dramático. Y entre ellas, los castillos y las ciudades que primero fueron postas y luego campamentos y bases militares con el objetivo de reducir Granada. La ruta es una lección viva de historia, pero no sólo eso, es también un disfrute estético, un gozo para los sentidos.

La invitación a recorrer la Ruta del Califato no se puede rechazar. Los alicientes son muchos y la satisfacción está garantizada.
Ya sólo te queda iniciar el viaje.

Enlaces de interés:

www.legadoandalusi.es
www.webislam.com


LA RUTA DE DON QUIJOTE

Las leyendas, la historia, la literatura, el cine, han dado multitud de personajes, reales o imaginarios, que han trascendido más allá de las fronteras y más allá del paso del tiempo. Entre todos ellos con cierta facilidad reconocemos desde pequeños la figura de un legendario caballero de aspecto destartalado que a lomos de su endeble caballo recorre los caminos defendiendo las más perdidas de las causas.

Ante la pregunta de si Don Quijote es un personaje real seguramente encontrarás muchos momentos que te asalte la duda. Pero sí son reales, están ahí, los puedes ver y tocar, son los lugares por donde transitó “El Caballero de la Triste Figura”.

En la ruta puedes revivir la más fantásticas e increíbles aventuras jamás contadas. Los hechizos, la magia, la doncella sin par, las peleas sin igual, los gigantes,..todo está aquí, muy cerca. Es la ruta de los molinos, de los castillos de las ordenes militares, de las ventas, de las cuevas, de la lagunas.

El visitante va a descubrir Castilla La Mancha, la patria de Don Quijote. La tierra del vino, lugar de cultura, de naturaleza, de costumbres y gentes hospitalarias. Las rutas que el valiente e incansable defensor de las causas perdidas compartió con su inseparable escudero Sancho.

No hay otro lugar en el mundo donde los gigantes tengan apariencia de molinos. El recorrido esta lleno de sitios para ejercitar la contemplación, la imaginación o el paladar. Sería un atrevimiento intentar relacionar todos, pero sí unos cuantos, un pequeño conjunto de lugares que no están relacionados siguiendo una ruta, el viajero puede comenzar por el que quiera, entretenerse en el que le apetezca y terminar cuando el cansancio se lo aconseje:

Argamasilla de Alba, donde según la tradición comenzó a escribirse El Quijote estando Cervantes preso en la cueva de Medrano.

Las Lagunas de Ruidera, es el humedal más importante de la meseta, declarado Parque Natural. Cuenta El Quijote que el río Guadiana es un encantamiento del mago Merlín en la persona del escudero Durandarte, famoso caballero, y por eso el río aparece y desaparece. También cuenta como el mismo mago convirtió a las hijas y sobrinas de Ruidera en la célebres lagunas.

La cueva de Montesinos, donde un rayo de luz penetra todos los atardeceres hasta sus profundidades deslumbrando a nuestro hidalgo.

Belmonte, noble villa con un impresionante castillo.

Mota del Cuervo, pueblo famoso por su alfarería a cargo de manos femeninas.

El Toboso, donde vivía la sin par Dulcinea.

Campo de Criptana, donde se pueden admirar en su Sierra de la Paz los diez molinos que quedan de un conjunto que superó en su día la treintena. Alguno de ellos todavía puede poner en marcha su vieja maquinaria para moler. No te será difícil imaginar aquí la batalla de los gigantes que deja maltrecho a Don Quijote.

Alcázar de San Juan, algunos sostienen que fue aquí donde nació Cervantes.

Villafranca de los Caballeros, con sus lagunas paraíso de aves acuáticas.

Camuñas, con su curioso rito de sus Pecados y Danzantes.

Únete al caballero andante por esta tierra encantada. Sancho aguarda.

La futura Ruta de Don Quijote.

En el año 2005 vamos a celebrar el cuarto centenario de la primera publicación del Quijote. Cuatrocientos años después, Don Quijote vuelve a ser el reclamo mundial para acercar las gentes hacia La Mancha. Su estampa, junto a la de su fiel escudero Sancho cabalgan de nuevo por las llanuras manchegas.

Uno de los acontecimientos a realizar con este motivo es la puesta en marcha de una novedosa ruta de Don Quijote. Bajo el slogan “mil kilómetros para mil ideas” ya se está construyendo, un inmenso corredor verde de más de mil kilómetros que unirá más de cien lugares de las provincias de Castilla La Mancha vinculados a las andanzas del inmortal caballero.

Este corredor será de uso preferentemente peatonal, ciclista o ecuestre que unirá núcleos urbanos, bienes de interés cultural y espacios naturales (unos dos mil elementos de interés cultural y veinte zonas de interés natural). Su trazado discurrirá por zonas de dominio público: vías pecurias, caminos históricos, riberas fluviales, caminos ferroviarios es desuso... Será accesible en un 70 por ciento a personas discapacitadas.
A lo largo de 600 kilómetros se plantarán más de 120.000 nuevos árboles, se señalizará el recorrido, se crearán puntos de acceso desde las carreteras, espacios para el descanso, se recuperarán ventas, batanes, molinos de viento, etc.

La Ruta de Don Quijote nace con la pretensión de convertirse en uno de lo itinerarios ecoturísticos y culturales más importantes de España y de Europa. En palabras del Sr Barreda: “es más que un corredor verde, representa un recorrido literario, cultural y espiritual donde los viajeros irán de la mano de Don Quijote y de Sancho Panza y acompañados del espíritu de Cervantes”.

Enlaces de interés:

www.elquijote.org
www.castillalamancha.es/clmquijote

POR LAS RUTAS DE LOS CASTILLOS

España es un país envidiable para los amantes de los castillos: por la cantidad de castillos en un buen estado de conservación que todavía podemos admirar, por la variedad artística de estas construcciones y por la amplitud de las épocas históricas de las que fueron testigos.

La península desde tiempos remotos ha sido un lugar por el que se han sucedido distintas civilizaciones. Desde los visigodos el territorio español ha visto crecer en todos los puntos de su geografía multitud de castillos con una finalidad en principio defensiva.
Es durante la Edad Media, entre los siglos VII hasta finales del XV, cuando se construyen en mayor número debido a nuestras singulares circunstancias históricas, distintas a las que se están viviendo en el resto de Europa. Es la época de la Reconquista caracterizada por numerosas guerras, invasiones, conquistas y pillajes, no sólo entre cristianos y musulmanes, sino entre los propios reinos de unos y otros.

De esta forma, sobre las antiguas fortalezas visigodas se levantaban los castillos árabes, y sobre éstos, montaban sus defensas los cristianos cuando reconquistaban la zona. Este es el gran momento de los castillos ante la exigencia de asegurar la conquista, proteger a la población y asentar el nuevo poder.

Conforme avanzaba la reconquista cristiana hacia el sur y hacia el este se establecían autenticas líneas de vanguardia defensivas frente a los ataques musulmanes que se comunicaban a modo de telégrafo por medio de humo durante el día y de hogueras durante la noche.

Prueba del gran número de construcciones defensivas y su distinta utilización, es la variedad de palabras que hacen alusión a ello:

Alcalá: un castillo musulmán pequeño.

Alcázar: es un gran palacio fortificado.

Alcazaba: una verdadera ciudad fortificada.

Burch: torre árabe de grandes dimensiones y habitable.

Atalaya: torre circular árabe de pequeñas dimensiones para vigilancia y comunicaciones.

Torre: edificación cristiana con habitaciones superpuestas.

Castillo cristiano: con torre del homenaje de grandes dimensiones.

Observarás que no todas las construcciones que recortan el horizonte pueden considerarse como castillos. Para que así sea, normalmente un castillo es:

Un recinto más o menos rectangular que se adapta al terreno.

Tiene un torre habitable.

Tiene un patio de armas alrededor donde se sitúan las distintas dependencias.

No todos los castillos son iguales, dependiendo del tiempo de su construcción tienen características muy distintas. Los que se construyeron durante la Edad Media responden a una finalidad defensiva, son sencillos y funcionales. Tras la Reconquista las tensiones militares decrecen y los castillos son más bellos, mejor conservados, con gran simetría y gusto estético, son los castillos góticos con capilla y patio señorial, con múltiples ventanas y decoración a base de escudos nobiliarios y relieves. En el Renacimiento van introduciendo formas más redondas y con huecos para los cañones.

Sería imposible establecer una única ruta de los castillos. Prácticamente todas las comunidades de España tienen su ruta de los castillos, si me apuras cada provincia tiene la suya. Te invito a trazar la tuya propia. Si que hay zonas donde la concentración de castillos es mayor, generalmente coincidiendo con zonas fronterizas que duraron mucho tiempo ( a modo de ejemplos: la ribera del río Duero, La Rioja, la zona valenciana y alicantina, las zona de Toledo y la Mancha, la provincia de Jaén, entre otras) En todo caso si puedo presentarte un puñado de ejemplos a modo de aperitivo que responden a un criterio casi geográfico en tanto son representativos de varias zonas:

Castillo de la Mota. Situado en Medina del Campo (Valladolid).Imponente castillo de origen en el siglo XIII con construcciones posteriores y restaurado en 1940. Destacan sus volúmenes en distintas alturas, sus fosos y su imponente torre del homenaje.

Castillo de Coca. Localizado en Segovia. Magnífico ejemplo de arquitectura mudéjar de ladrillo. Consta de dos recintos cuadrados con torres poligonales en las esquinas y una gran torre de homenaje.

Castillo de Manzanares el Real. En Madrid. Data de la segunda mitad del siglo XV. Es un precioso edificio palaciego de estilo gótico y renacentista. De planta cuadrada. Con delicada decoración.

Castillo de Belmonte. En la localidad de Belmonte (Cuenca). Obra del siglo XIV de estilo gótico mudéjar. Rodeado de un recinto amurallado tiene una original planta estrellada con torres circulares en sus esquinas. Son impresionantes sus artesonados.

Castillo de Medellín. En Badajoz. De origen musulmán, del siglo X, es un ejemplar de defensa evolucionado a lo largo de los siglos. Destacan sus cuatro puertas de diferentes épocas.

Castillo de Peñíscola. En Castellón. De origen templario con importantes reformas del siglo XVI. Una de las estampas más conocidas de la región valenciana.

Cada castillo es un rincón lleno de historia. Edificaciones casi milenarias a menudo escondidas a los ojos del viajero que resisten el paso de los años recordándonos el pasado de las tierras que domina. Los castillos nos invitan al reencuentro con la época medieval, a no perder la oportunidad de pasear, contemplar y conocer una arquitectura que en muchos casos no existirá en el futuro.

Ya sea en estado semiderruido, rehabilitado o en buen estado de conservación, la silueta de un castillo en el horizonte llama siempre poderosamente nuestra atención. Es un reclamo que nos invita a acercarnos más, a desentrañar su interior, al tiempo que nos asaltan numerosos interrogantes sobre sus moradores, sobre sus historias, sobre su leyenda y por desgracia en muchas ocasiones sobre su abandono. Estos testigos del pasado reclaman tu comprensión y estima para defenderlos del olvido.

Algunas rutas:

www.larioja.org/turismo/viajar/rutas
www.asomateavalladolid.com/
www.molina-altotajo.com/
www.diputoledo.es/


LA VÍA DE LA PLATA
 


Dentro de los grandes itinerarios o rutas existentes en la península, la Vía de la Plata es un clásico, un recorrido lleno de historia y avatares. Conviene saber antes de seguir adelante que el término “plata” no hace alusión al preciado metal sino que su significado hace alusión según origen romano a “vía pública” (platea) y a “camino empedrado” si la raíz es árabe (balata).

La Vía de la Plata es el recorrido natural utilizado por el hombre, el ganado y la fauna silvestre desde tiempos remotos. Los romanos construyeron una calzada a través de Extremadura y Castilla León, desde Mérida (Emérita Augusta) hasta Astorga (Astúrica Augusta). Más tarde se ampliaría desde Sevilla hasta Gijón atendiendo al uso que se le dio en el transporte de minerales entre estas dos ciudades que iba a unir la costa cantábrica con la costa andaluza. Hoy en día es un eje básico de comunicación entre el norte y el sur, por la nacional 630. Una hermosa ruta que atraviesa espectaculares paisajes, viejas cañadas, calzadas romanas, monumentos y bellísimas ciudades y poblaciones.

El origen de esta ruta hay que buscarlo en las migraciones estacionales entre el sur y el norte del occidente peninsular. Utilizada desde tiempos remotos por la mítica civilización de Tartessos para impulsar su comercio. Los romanos la convirtieron en la principal vía de comunicación de las regiones por las que pasa con la construcción de la calzada romana dotada de puentes, pasos de agua, alcantarillas, fortines, miliarios ( señalizaciones de las millas) y mansíos (lugares para el descanso). Durante la época de la Mesta fue muy utilizada para el traslado del ganado trashumante desde las montañas cántabras hasta las dehesas extremeñas. Los cristianos y los árabes también la utilizaron durante sus continuas luchas por tierras de la meseta. Y también fue ruta de gran tradición satiagüista conocida como “Camino Mozárabe” de peregrinación a Santiago de Compostela desde el occidente y sur.

Desde finales del siglo XIX, con la llegada del ferrocarril y de las carreteras la calzada pierde su sentido y cae en el olvido con el preocupante deterioro que ahora intenta detenerse con la ayuda de todos.
La calzada romana de la Plata es la más valiosa de la Península, por su importante patrimonio arqueológico que guarda.

La ruta actual es un recorrido de más de mil Km sumamente variado que comunica ciudades de renombre como: Sevilla, Mérida, Cáceres, Béjar, Salamanca, Zamora, Astorga, León, Oviedo,...y para terminar si se quiere, en Santiago. Además cruza impresionantes espacios naturales como: el Parque Natural de Monfragüe, el Parque Natural de Cornalvo y Las Dehesas, las cuencas del Guadiana y del Tajo, el Parque Natural de Somiedo, el valle de Pajares ...

La ruta de la Vía de la Plata es un excepcional legado histórico, artístico y paisajístico. Una alternativa turística y cultural que no puedes pasar por alto. Un trayecto que te brinda un experiencia inolvidable. Un lugar que merece tu visita.

Para más información:

www.rutadelaplata.com
www.guíacastillayleon.com

 

LA RUTA DEL CID


España ha aportado a la cultura del mundo un buen número de personajes. Uno de ellos es Rodrigo Díaz de Vivar, conocido por todos como “El Cid Campeador”. Figura real con una dimensión histórica y humana de tal magnitud que lo han convertido en el prototipo ideal caballeresco.

El sobrenombre Cid tiene origen árabe y significa “señor, caballero”. Campeador viene del latín y significa “vencedor de batallas”. ¿No es sugerente?.

Nuestro protagonista vivió durante la segunda mitad del siglo XI. Su vida está llena de episodios extraordinarios como fue la “ jura de Santa Gadea” donde el Cid hizo jurar al entonces rey castellano, Alfonso VI, que no había tenido nada que ver en la muerte de su hermano Sancho. Esto le costó el destierro y abandonó el reino de Castilla. A partir de aquí su vida junto a la de sus fieles es una lucha constante para ganar terreno a los musulmanes llegando a dominar y asentarse en todo el Levante. Murió en Valencia. Incluso se le atribuyen hazañas póstumas como aquella que ya muerto y a lomos de su caballo Babieca hizo huir a las tropas musulmanas. Años más tarde su esposa Doña Jimena no pudo mantener sus conquistas y abandonó Valencia llevando con ella el cadáver del Cid.

Mucha culpa de la aureola de la figura del Cid se debe al “Cantar del Mío Cid”. Cantar de gesta que recoge las hazañas del caballero durante su destierro. El Cantar nos sitúa en aquellos lugares por donde transitó el caballero. Pueblos, ciudades y paisajes cantados por los juglares y que de alguna forma todavía guardan el misterio de aquellos tiempos.

Ahora podemos seguir las huellas del Cid a lomos de su famoso corcel. La Ruta del Cid empieza en Burgos y termina en Valencia. A lo largo del camino por tierras de Castilla León, Aragón, Castilla la Mancha y Valencia el rutero se va a topar con capitales como: Burgos, Soria, Zaragoza, Teruel, Guadalajara, Castellón, Valencia y Alicante. Ciudades y lugares emblemáticos como: Covarrubias, Santo Domingo de Silos, Medinaceli, Sigüenza, Albarracín, Sagunto, Xátiva, entre otros. Y paisajes atractivos como: las Lagunas de Gallocanta, las sierras del Alto Tajo, la Alcarria, la sierra de Gúdar, la Albufera de Valencia, etc.
A estos lugares evocadores se une la posibilidad de disfrutar de hospederías rurales, una rica y variada gastronomía y el calor de sus gentes.

Desde las mesetas de Burgos hasta el Mediterráneo siguiendo la estela que reza en el epitafio de nuestro héroe: “ A todos alcanza la honra del que en buena hora nació”.

Ahora te toca a ti. A pie, a caballo, en bici, en coche...Prepara tu mochila.
Puedes trazarte cualquier ruta. Ya sea artística, monumental, natural, literaria, teatral, gastronómica, deportiva,...
Anímate a comprobar que todos esos “caminos” están aquí y los puedes disfrutar ya sea sólo o en compañía.

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