Luisa Castro nació en Foz
(Lugo) en 1966. Actualmente reside en Santiago
de Compostela. Licenciada en Filología Hispánica,
estudió Cine en Columbia y New York University.
Ha cultivado, con la misma dedicación, la
poesía y la narrativa. En 1984 aparece su
primer libro de poemas, Odisea definitiva:
Libro Póstumo , publicado a los 18
años. Este precoz poemario, organizado unitariamente
a partir de la reutilización del mito de
Ulises, fue muy bien acogido y le valió figurar
inmediatamente en la antología Las diosas
blancas (1985) como una de las poetas más
originales del momento. En 1986 recibe el Premio
Hiperión de Poesía por Los versos
del Eunuco , obra que rendía, en prosa
y en verso, su particular tributo al neosurrealismo
y al hermetismo, con diversas referencias culturalistas. Baleas
e Baleas (1988) es su primera obra publicada
en lengua gallega. En 1988 le adjudican el VI Premio
Rey Juan Carlos de Poesía con la obra Los
hábitos del artillero . Ese mismo año
publica el libro de artículos Diario
de los años apresurados , en Hiperión.
Su obra poética se completa con el poemario Ballenas (Hiperión,
1992) y con la antología que ella misma
ha elaborado bajo el título Señales
con una sola bandera (Hiperión, 2004).
En la obra de Luisa Castro, tan importante como
la labor poética es su narrativa. Con El
somier fue finalista del Premio Herralde
de Novela 1990. Vinieron después La
fiebre amarilla (Anagrama, 1994), De
mí haré una estatua ecuestre ,
(Hiperión, 1997), El secreto de la
lejía (Premio Azorín 2001)
y Viajes con mi padre (Planeta, 2003),
donde homenajea a su padre y describe con alegría
experiencias itinerantes reales y ficticias.
La escritura de Luisa Castro, tanto en prosa
como en verso, aboga por un estilo conciso y
directo, al servicio de la máxima verosimilitud.
Su literatura, de corte reflexivo y hondamente
humana, como se aprecia en este relato, aborda
cuestiones como la educación sentimental
en el ámbito hostil del acceso a la edad
adulta, el descubrimiento de las ilusiones mutiladas,
del miedo, de la crueldad esencial de la vida
social. En sus obras descubrimos el peso alegórico,
el dramatismo y la emoción que acompañan
a la constatación de la pérdida
de la inocencia y la lucha por la madurez.
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de Educación y Ciencia
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