Manuel Pérez Aguado es un profesor
de Literatura que, en su primera clase, ha dibujado
en la pizarra dos viñetas: en una se ve a un
niño con su abuela, y en la otra un pueblo submarino.
Cuenta a sus alumnos la historia representada en la
segunda viñeta, que es la que la abuela cuenta
a su nieto, sobre un pescador que cae al mar un día
y va a parar a un reino, con cuya princesa se casa.
Pasado el tiempo siente nostalgia y desea volver a ver
su mundo. Su esposa le dice que es mejor que no lo haga.
Pero, finalmente, vuelve y comprende que han pasado
trescientos años desde que se marchó.
Al tratar de regresar a su reino, no encuentra el camino
y, a la orilla del mar, envejece repentinamente y muere
enloquecido.
El profesor trata de explicar a sus alumnos lo que quiere
significar todo ello, e interiormente piensa en El Quijote.
Un alumno le pregunta si lo que cuenta entra para el
examen. Ante la insistencia del alumno, don Manuel se
desespera interiormente. |