Luis Landero
Su obra Rasgos
RASGOS

Luis Landero se declara profundo admirador de la tradición cervantina y sus obras dan fe de esta inspiración. En Cervantes no sólo ve un modelo de expresión lingüística, sino que tiene un especial interés por el tema cervantino (Don Quijote, El Licenciado Vidriera…) de los límites borrosos entre la imaginación y la realidad en un contexto realista. Esta admiración por Cervantes es extensible a continuadores de esa tradición, como Galdós o Pío Baroja.
En esta línea, su estilo es cuidado pero enemigo del barroquismo. Hay una búsqueda intencionada de la sencillez, lo cual no implica que sea fácil de leer.
Después de cuatro novelas y otros textos breves, se puede hablar de un universo landeriano en la creación de personajes y situaciones. Los protagonistas de sus novelas son perdedores, personalidades mediocres que sueñan con otras vidas para escapar de su anodina realidad; Landero ha declarado de sus personajes que todos “viven entre la persecución de sus anhelos y la bruma de lo cotidiano, en medio de una especie de ensoñación en la que puede más la voluntad que la propia realidad. Son personajes a los que mueve el afán de gloria, que confían en un talento bastante dudoso. Eso es lo que les da valor a mis ojos, el seguir adelante a pesar de todo, a pesar de los golpes de la vida”.

Leer relato Descargar relato
Menú

© Ministerio de Educación y Ciencia    

Narradores actuales - Inicio
 

SOBRE CERVANTES:
“Boca del idioma. El castellano habla por él"



SOBRE GALDÓS:
“Le debo una visita, hace tiempo que no he vuelto a él. No es sólo la suma de personajes imborrables, sino mucho más: son olores, ambientes, el bullicio humano”

SOBRE BAROJA:
“Sinceridad. No es nada fácil ser sincero en literatura, y Baroja lo es”

SOBRE SU ESTILO:
“Intento ser cada vez menos literario. En cuanto una frase me huele a literatura, la tacho”