| Exponemos a continuación una
serie de leyes de la motivación, así como
algunas estrategias a utilizar en el aula:
La ley de la preparación o disposición
de THORNDIKE plantea que las disposiciones del sujeto
contribuyen al aprendizaje, porque cuando un sujeto
está preparado para hacer algo le satisface hacerlo.
En otras palabras, el logro de las propias expectativas
constituye el refuerzo que motiva una acción.
La ley del efecto de THORNDIKE afirma que cuando
un acto va seguido de una recompensa tiende a repetirse,
mientras que si lo acompaña un castigo disminuye
la probabilidad de su repetición.
Es decir, que la frecuencia de una conducta viene dada
por las consecuencias que tiene para el sujeto.
La ley de la intensidad plantea que el rendimiento
será mayor cuanto más intenso sea el refuerzo.
Así, en la vida escolar los "grandes"
premios de fin de curso son utilizados por padres y
profesores para estimular la motivación y trabajo
de los muchachos. En la vida laboral la intensificación
de los incentivos económicos suele corresponderse
con un mayor esfuerzo y rendimiento de los empleados.
La ley del ejercicio dice simplemente que el
ejercicio o práctica de la respuesta apropiada
contribuye a fortalecer la conexión entre ella
y el estímulo correspondiente. En otras palabras,
la repetición o entrenamiento en una tarea facilita
el que se pueda realizar con menos esfuerzo.
La forma de organizar las tareas tiene un poder
motivador y de mejora del rendimiento. Así se
puso de manifiesto en la experiencia de SIMS, en la
que se provocaron diversas intensidades de motivación
en grupos distintos para comparar después sus
rendimientos en diversas tareas verbales. En un caso,
el incentivo consistía en ganar a un grupo rival;
en otro, la competición se daba entre individuos;
y en el grupo tercero no se fomentaba ninguna rivalidad.
El porcentaje de mejora en el rendimiento de las tareas
verbales:
Competición entre grupos.............34%
Rivalidad individual......................14%
Grupo control .............................. 8%
Existe una intensidad motivacional óptima
para el aprendizaje sobrepasada la cual, el rendimiento
baja. Las relaciones entre la intensidad de las recompensas
y la efectividad del aprendizaje son positivas hasta
llegar a un punto óptimo, a partir del cual el
fenómeno se invierte y los incrementos motivacionales
perjudican al aprendizaje en vez de beneficiarlo. En
otras palabras, una motivación media facilita
el aprendizaje, mientras los estados de ansiedad y las
emociones tienden a deteriorarlo. (Ley de DODSON-YERKES).
Motiva experimentar que se ha aprendido algo o que
se va consiguiendo mejorar destrezas previas, esto
es, el deseo de incrementar la propia competencia. Se
supone que cuando el sujeto aprende algo -nuevos conocimientos,
nuevas destrezas-, se produce una respuesta emocional
ligada a la percepción de la competencia.
Motiva el realizar la tarea que uno desea, porque
ha sido elegida, no porque otros la han dado organizada.
El hacer algo obligado puede resultar aversivo.
Motiva la aprobación de los padres, profesores
u otros adultos importantes para el alumno, así
como la probación de los propios compañeros,
y la evitación de la experiencia opuesta de rechazo.
Motiva las expectativas de éxito que tiene
el sujeto, la probabilidad de conseguirlo, estimación
que a veces se manifiesta cuando el sujeto piensa o
dice cosas como "es muy difícil para mí",
"creo que puedo hacerlo", "esto lo hace
cualquiera"...
Motiva el estilo atribucional interno -que sitúa
las causas en el esfuerzo, la habilidad, la fatiga...-
no el externo -causas situadas fuera del sujeto: la
suerte, el profesor...-. Más aún si el
estilo atribucional es variable, controlable y específico.
Al contrario, un estilo atribucional estable, no controlable
y global genera poca motivación.
En consecuencia, lo que habría que hacer para
mejorar la motivación, es enseñarles a
atribuir tanto éxitos como fracasos al esfuerzo,
causa interna, presumiblemente variable y controlable.
Ayudar a la persona a que sepa lo que quiere,
que vea que no se trata de obligarle sino de ayudarle
a conseguir lo que él desea, así sentirá
más autónomo.
Motiva lo novedoso, lo que activa la curiosidad,
la información sorprendente o incongruente con
lo que sabe el sujeto, lo que plantea interrogantes
dentro de su campo de experiencia e interés. |