En el proceso de enseñanza-aprendizaje
el profesor es una figura principal. Cómo enseña,
cómo organiza la clase, qué dice o hace....
son factores decisivos para generar un ambiente adecuado
de disciplina que permita el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Diversos aspectos, que hacen referencia al profesor
y a la organización del aula, contribuyen al
mantenimiento de la disciplina:
>> La manera
de ser del profesor
La manera de ser, la personalidad del profesor
puede contribuir a que se generen problemas de disciplina.
El primer paso siempre es identificar de forma precisa
el componente de su personalidad que parece provocar
la irregular conducta de los alumnos. ¿Es algo
que se manifiesta en sus características físicas,
como una extremada lentitud o vacilación en
el habla, una pronunciación imprecisa, cierta
vaguedad en la forma de responder a sus preguntas,
amaneramientos o hábitos irritantes? ¿O
quizá una ansiedad evidente, falta de confianza
o timidez?...
¿O bien resulta que no mira a los alumnos mientras
les dirige la palabra, o que da la clase en su silla
detrás de la mesa en una postura excesivamente
relajada?
La personalidad no es una propiedad inmutable y congénita
sobre la que tengamos escaso poder de acción.
Ciertos aspectos de la personalidad son, indudablemente,
susceptibles de cambio y desarrollo.
>> Cuidado
con las coletillas que podemos tener
¿Habla demasiado alto o demasiado bajo
la mayoría de las veces? ¿Tartamudea
o puntúa su discurso con una serie de "ejems"
y "hums" que los alumnos se complacen en
ir contando? ¿No será su voz monótona,
o tendrá un acento que resulte poco familiar
para los alumnos y les produzca confusión?
>> La organización
de lo que hay que hacer en clase
La clase es un tiempo que dispone el profesor
para desarrollar unas actividades de aprendizaje.
Este tiempo tiene que estar "lleno", no
puede haber periodos vacíos, sin que el alumno
sepa qué es lo que tiene que hacer. Cuando
así sucede se están dando los primeros
pasos para que surjan los problemas de disciplina.
Es necesario, pues, que el profesor tenga claro qué
es lo que va a hacer en el aula y asegurarse de que
los alumnos lo saben.
>> Proponer
variedad de actividades en la clase
La variedad de actividades en el tiempo previsto
de clase favorece la motivación de los alumnos
y hace más fácil el mantenimiento de
un buen ambiente en la clase. La monotonía,
la repetición sistemática, a la larga
puede generar problemas de disciplina. Se trata de
tener la habilidad de "sorprender" al alumno,
cuanto más, mejor. En el tiempo de una clase
tiene que haber momentos de explicación, de
preguntas, actividades que requieran más concentración,
otras que sean más distendidas.....
>> La manera
de presentar la asignatura
Es importante saber qué alumnos tenemos
delante, sus características, intereses, nivel
de conocimientos... Hemos de partir del nivel de conocimientos
que poseen en este momento para subir escalones en
el proceso de enseñanza/aprendizaje. ¿La
programación docente prevista es la correcta
para la capacidad, la edad y los intereses de los
alumnos? ¿Contiene suficientes ejercicios prácticos
y prevé una participación del alumno,
o consiste en una larga conferencia?
>> Variaciones
en el estado de ánimo
El profesor se ha presentar habitualmente a los
alumnos con un estado de ánimo equilibrado,
sin variaciones afectivas. Esto constituye un reto
personal, pues cada uno llevamos nuestras circunstancias
personales que influyen en el día a día,
pero que hemos de tratar de dejarlas a la entrada.
Las variaciones anímicas del profesor se transmiten
como por ósmosis a sus alumnos.
>> El manejo
de premios y castigos
Se requiere un cierto autocontrol en lo que decimos
a nuestros alumnos. Ante situaciones de irritación
excesiva, podemos amenazar con castigos que, más
tarde, en una situación más serena,
sabemos que son prácticamente imposibles de
cumplir. Estos episodios son captados por los alumnos
("mucho dice pero poco hace") y la consecuencia
es el debilitamiento de nuestra autoridad y surgimiento
de problemas de disciplina.
El criterio es que todo lo que se dice referente a
premios y castigos hay que cumplirlo por parte del
profesor o quedará muy seriamente debilitada
su autoridad.