La causa de las
dificultades de aprendizaje -que en todo caso admiten
diversos grados de intensidad- no está únicamente
de deficiencias físicas, sensoriales o mentales,
hay que tener en cuenta también los motivos
escolares, sociales y de personalidad.
A la escuela no le importa tanto la descripción
de la deficiencia de una persona, como "el
tipo de ayuda educativa que ésta necesita".
De esta idea nace el concepto de necesidades
educativas especiales (n.e.e) que centra su
atención exclusivamente en la respuesta que
la escuela ha de dar a esta clase de necesidades,
desentendiéndose de tipologías o clasificaciones
descriptivas. |
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