Expansión del Universo
Tasa de expansión
Geometría del Universo
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Horizontes

Geometría del Universo

El espacio que alberga las galaxias no es bidimensional, como ocurre en el ejemplo del globo. Tampoco la superficie tiene por que ser una esfera. Realmente el espacio tiene cuatro dimensiones, las tres ordinarias y el tiempo. La percepción intuitiva de un espacio con tales propiedades es muy difícil para nosotros, habituados al espacio ordinario de tres dimensiones. Sólo las representaciones matemáticas nos permiten comprenderlo.

Pero si continuamos con la superficie esférica del globo podemos extraer algunas propiedades de interés y las dificultades que hemos de afrontar al estudiar el espacio-tiempo real. La superficie esférica es homogénea e isótropa. Cualquier punto del espacio es equivalente a otro, tiene las mismas propiedades. No existen direcciones preferentes. Este espacio es ilimitado, pero finito. No hay bordes en la esfera. Cualquier punto de la superficie puede ser considerado como centro. Es posible circunvalar toda la superficie. La expansión o contracción de este universo bidimensional esta gobernada por el incremento del radio de la esfera. Cuando el universo se expande o contrae las coordenadas * y c ( Figura 2 ) de una galaxia son constantes, pero no R(t). Estas coordenadas que no varían durante la expansión o contracción del universo reciben el nombre de coordenadas comóviles. La posición de una galaxia en el universo queda fijada por sus coordenadas comóviles. Al producirse la expansión, la separación relativa entre las distintas galaxias aumentará, pero sus coordenadas comóviles seguirán siendo las mismas y ello simplifica el estudio del universo.

Las propiedades geométricas de un espacio esférico son diferentes del ordinario. Si dibujamos una circunferencia, el cociente entre su longitud y el diámetro es diferente del número p. La suma de los ángulos de un triángulo supera los 180o, confirmando de está manera que el espacio está curvado. La distancia mas corta entre dos puntos no es una línea recta sino una geodésica, esto es, una línea contenida en el arco de un círculo máximo o meridiano.

La descripción de la geometría del universo no permite asumir a priori una geometría particular. Sería una particularización, que restringiría la aplicación de los resultados. Y ahora debemos introducir la métrica, un concepto relacionado con la determinación de la distancia entre dos puntos.

Recordemos brevemente la métrica de un espacio ordinario, tridimensional. Un punto A está definido por tres coordenadas (x1, y1, z1), otro B por (x2, y2, z2). Si D representa la diferencia entre las coordenadas, por ejemplo Dx = x2 - x1, entonces el cuadrado de la distancia será d2 = (Dx) 2 + (Dy)2 + (Dz) 2. Si consideramos además el tiempo entonces resulta (c Dt) 2 - (Dx) 2 - (Dy)2 - (Dz) 2, donde c es la velocidad de la luz y Dt el intervalo de tiempo.

La métrica del universo homogéneo e isótropo es necesariamente más complicada ya que debe tener en cuenta todas las geometrías posibles. Para describirlas es usual utilizar el radio de curvatura del espacio, o mejor aún su inversa, que es la curvatura simbolizada por k.

Un espacio esférico tendrá una curvatura positiva ( k mayor que 1, k > 1) . Hemos descrito muchas de sus propiedades anteriormente. Se puede viajar en cualquier dirección, volviendo siempre al punto de partida. El espacio es finito y cerrado.

El espacio puede ser un hiperboloide, parecido a una silla de montar a caballo. Es muy difícil percibirlo intuitivamente. La curvatura es negativa ( k menor que 1, k < 1). A diferencia del caso anterior las suma de los ángulos de un triángulo es inferior a 180º. Es infinito y se dice de él que es abierto.

Finalmente, el denominado espacio plano, que no es tal, sino un espacio euclideo. Esto es, con un radio tan grande que la curvatura es prácticamente nula (k = 0). Tiene las propiedades del espacio ordinario, euclideo. Pero es también infinito en todas las direcciones.