El ambiente de gran parte de Europa durante las dos últimas glaciaciones debía de ser por lo tanto algo así como "una estepa muy fría", lo que se ha llamado "la tundra-estepa del mamut lanudo". Cuando se derritió el hielo de la última glaciación, algunas de las especies que vivían reunidas se fueron hacia el norte y otras hacia el este. El mamut y el rinoceronte lanudos simplemente desaparecieron poco a poco (junto con otras especies no árticas, como el oso de las cavernas y el megaceros).

Todas las especies citadas de "la tundra-estepa del mamut lanudo" vivieron en la Península Ibérica, aunque nunca fueron muy abundantes. La Península está muy al sur, por una lado, y su relieve es muy accidentado, por otro. Los mamíferos gregarios y migradores de la tundra-estepa se encontrarían en la Península en el límite de su rango ecológico. Así y todo los mamuts llegaron hasta Granada, Galicia y Portugal, y los rinocerontes lanudos se pasearon por lo que hoy es Madrid.

Tenemos sin embargo problemas para establecer en qué momentos hay presencia de estas especies frías en la Península. Por medio de representaciones artísticas o de fósiles en los yacimientos, sabemos que después de la desaparición de los neandertales hubo mamuts, rinocerontes lanudos, glotones y renos en la cornisa cantábrica y en la Meseta (entendida en el sentido más amplio de las tierras del interior peninsular). La costa cantábrica estaba entonces varios kilómetros más allá de la actual línea de costa, y es posiblemente por la llanura litoral, hoy sumergida, por donde se moverían hasta Galicia las grandes manadas de renos, mamuts y caballos. Otras especies menos móviles, como los uros (toros salvajes), ciervos, cabras y rebecos, permanecerían más estables en las tierras bajas. No está claro qué comportamiento tendría el bisonte de entonces (el que aperece pintado en Altamira, por ejemplo), si sería de estepa y migrador como algunas poblaciones de la especie americana actual o de bosque y sedentario, como otras poblaciones de bisonte americano y como el bisonte europeo. En Cataluña hubo penetraciones de especies frías, mamut, reno y buey almizclero, que no llegaron a pasar el Ebro. Y en Navarra se han encontrado unos huesos de saiga.

Los neandertales del Cantábrico también conocieron el reno, y los de Cataluña además el rinoceronte lanudo, pero hay una seríe de fósiles, como los citados rinocerontes de Madrid y los mamuts de Granada, cuya edad no conocemos. Parece sin embargo, que hubo persistencias de especies templadas en la Península, como el rinoceronte de estepa y el de Merck, el elefante de defensas rectas, el hipopótamo, el puercoespín y el macaco, hasta muy tarde. La regla parece ser general en todo el mediterráneo y podríamos incluir a los neandertales en ese grupo de especies que perviven en el sur cuando ya han desparecido del resto de Europa.

© Copyright Juan Luis Arsuaga