El término noucentisme es acuñado por Eugenio d´Ors en la primera década del siglo XX. Juega con el doble sentido del término nou en catalán. Significa por un lado “nueve”, con lo que expresa una referencia temporal homóloga a la realizada por los historiadores del arte italiano ( quattrocento, cinquecento ). Pero también significa “nuevo”, con lo que alude directamente a las ansias de renovación cultural y política que acompañaron las preocupaciones de buena parte de los intelectuales y artistas catalanes de principios de siglo XX. El noucentisme es un movimiento urbano, catalanista y moderado, que huye por igual de los excesos del modernismo y del romanticismo. Podría decirse que constituye una cierta revisión del clasicismo: la propensión al orden y la subordinación a la razón son premisas abrazadas también por esta corriente. La reivindicación de lo “mediterráneo” es otra de sus señas de identidad: la claridad y la luz son el ámbito estético propio de sus artistas plásticos, pero también, como vamos a ver, el de su máximo exponente musical: Eduard Toldrà.
La figura de este músico barcelonés merece ser considerada en una triple faceta: violinista, compositor y director de orquesta. Como violinista fundó en su primera juventud el cuarteto “Renaixement”, que obtuvo una relevancia y un reconocimiento inusitado entre los grupos de música de cámara españoles. Además fue concertino de la orquesta “Pau Casals” y profesor del Conservatorio Municipal de Música de Barcelona durante tres décadas. Como compositor, nos ha legado páginas tan inolvidables como los “Sis Sonets” para violín y piano, o las conocidas “Vistes al mar”, para cuarteto de cuerda u orquesta de cámara, además de 50 canciones, entre las que destacan los ciclos “L´ombra del lledoner” y “La rosa als llavis”, y desde luego, la que fue su obra más ambiciosa: la ópera cómica en un acto “El giravolt de Maig”. Como director, comenzó al frente de la orquesta “Pau Casals” y la “Orquestra d´Estudis Simfònics”, pero pronto su actividad se proyectaría hacia Madrid, para dirigir la Sinfónica y la Nacional, y también a Alemania y Francia (Orquesta de Heidelberg y Orquesta Lamoureux). Sólo su compromiso, siempre firme y honesto, con la Orquesta Municipal de Barcelona, impidió el desarrollo de la que pudo haber sido una brillante carrera internacional.
Eduard Toldrà nace el 7 de Abril de 1895 en Vilanova i la Geltrú. Hijo de violinista, pronto comienza a estudiar este instrumento bajo la supervisión de su padre. Al cumplir diez años, su familia se traslada a Barcelona, y el pequeño Eduard tiene la oportunidad de continuar sus estudios musicales en el Conservatorio Municipal de esta ciudad. Son sus profesores Lluis Millet en solfeo, Rafael Gálvez en violín y Antoni Nicolau en armonía.